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Borges acusó que es un preso político de la pasada administración federal, particularmente del exprocurador Raúl Cervantes

El exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge aseguró que es inocente, que está siendo un preso político y pidió al fiscal General de la República Alejandro Gertz Manero revisar su caso.

En una audiencia en el Centro de Justicia Penal Federal de Nezahualcóyotl, Borges acusó que es un preso político de la pasada administración federal, particularmente del exprocurador Raúl Cervantes, pues aseguró que emprendido una persecución política en su contra.

De acuerdo con Reforma, a través de una videoconferencia, el exmandatario compareció desde el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial (Ceferepsi) de Morelos.

"Por primera vez haré uso de la palabra. Primero que nada, recordándole a la audiencia que el 1 de diciembre del año pasado hubo un cambio de Gobierno. En cuanto a mi situación durante el tiempo en que se investigó por parte de la anterior administración de la PGR, hoy quiero manifestar que me declaro inocente, preso político de la administración anterior hago responsable a la PGR, cuando fue dirigida por Raúl Cervantes, porque hubo motivos políticos", expresó.

"No habían podido acreditarme siquiera el motivo del lavado de dinero. Le quiero hacer patente que por lo demás, me declaro inocente, hago un exhorto al señor fiscal Alejandro Gertz Manero para que pueda (revisar) la causa penal", agregó.

El proceso de Borge se amplió a dos meses para  que pueda presentar pruebas de descargo contra los delitos de los que se le acusa que son presunto lavado de 900 millones 99 mil 418 pesos al patrimonio del estado. La fecha de cierre de la investigación bajo control judicial será el próximo 8 de abril.