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Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene registrados 140 proyectos, son pocos los que van a la avanzada, incluidos los de la Universidad de Oxford-AstraZeneca y el chino de la firma Sinovac

La carrera por encontrar una vacuna contra el coronavirus entró a una etapa definitiva. Tres proyectos se encuentran en fase 3, consistente en ensayos masivos: uno chino, otro británico y el último australiano, mientras que Rusia anunció que podría tener lista la suya para comercializar pronto, en octubre.

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene registrados 140 proyectos, son pocos los que van a la avanzada, incluidos los de la Universidad de Oxford-AstraZeneca y el chino de la firma Sinovac.

La revista The Lancet anunció ayer que el de Oxford generó una “fuerte respuesta inmunitaria” en un ensayo con más de mil pacientes, mientras que el de Sinovac, bautizado como CoronaVac, provocó una fuerte reacción de anticuerpos en la mayoría de los 500 participantes de otra prueba masiva, realizada en Wuhan, donde se originó el COVID-19.

Ambos proyectos usan como base un adenovirus modificado, que no se replica, lo que hace más seguras a las vacunas en particular para los pacientes más frágiles, y permite al sistema inmune de las personas aprender la forma de luchar contra el virus.

Ninguno de estos dos ensayos generó efectos indeseables graves. Lo que más se observó fue fiebre, fatiga y dolor en el punto de inyección.