Foto: Cuartoscuro
El organismo reportó que la población “afortunada”, es decir aquella que no es pobre ni es vulnerable de serlo se incrementó también entre 2008 y 2018, en una magnitud de seis millones 473 mil 262 personas, lo que significó pasar de 18.7 a 21.9% de la población

De acuerdo al Balance de medición de pobreza 2008-2018 del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Nuevo León, Baja California Sur y Coahuila redujeron su pobreza en 6.8, 3.3 y 10.2 puntos porcentuales en el periodo, siendo los estados con menores niveles de pobreza con 14.2, 18.1 y 22.5%, respectivamente.

De acuerdo a una tabla que mide la pobreza y la pobreza extrema que publicó el CONEVAL, en pobreza Coahuila es el que más la disminuyó con un 22% y Veracruz donde más creció con un 31.2%.

En el caso de la pobreza extrema quien más ha bajado sus índices con un 78.7% es Nuevo León, y Colima quien más lo aumentó con un 65%. Chiapas, Guerrero y Oaxaca se mantuvieron como los estados más pobres del país, 76.4, 66.5 y 66.4% de su población en dicha condición, reveló el Coneval.

José Nabor Cruz, secretario ejecutivo del Coneval, explicó en su primera conferencia ante medios de comunicación que igual de grave que la pobreza en sí es el número de personas vulnerables o en riesgo de caer en pobreza, pues aumentó en los últimos diez años, esta vez en cuatro millones 104 mil 609 personas, lo que implicó que pasó de 41.2 a 45.3% de la población mexicana.

Al hacer un balance a 10 años de implementarse la medición de la pobreza multidimensional, el organismo reportó que este aumento en niveles significativos, sin embargo, una reducción en términos relativos de la pobreza, pues la proporción de personas en esta condición pasó de 44.4 a 41.9 por ciento.

Por su parte, el organismo reportó que la población “afortunada”, es decir aquella que no es pobre ni es vulnerable de serlo se incrementó también entre 2008 y 2018, en una magnitud de seis millones 473 mil 262 personas, lo que significó pasar de 18.7 a 21.9% de la población.

El secretario ejecutivo del Coneval expresó su preocupación por la pobreza por ingreso: dijo que sólo en esta dimensión, 61.1 millones de mexicanos no tienen un ingreso suficiente para adquirir las canastas alimentaria y no alimentaria.

 

La sola pobreza por ingresos constituye una tasa de 48.8% de la población, prácticamente el mismo porcentaje que teníamos hace 10 años. Así que, en materia por ingreso de las familias, falta todo por hacer”, expresó Cruz.

El secretario ejecutivo afirmó que las seis carencias sociales, esto es educación, salud, seguridad social, calidad de vivienda, servicios básicos de vivienda y alimentación, registraron reducciones en el último decenio, señal que la política pública ha registrado como avances importantes.

Sin embargo, señaló que el reto para reducir la pobreza de manera estructural es atacar la carencia de seguridad social, que es el porcentaje más alto, en conjunto con mejoras en el ingreso de las familias.

Sobre este tema, John Scott, consejero académico del Coneval, explicó que la política económica juega un rol fundamental en la reducción de la pobreza, en donde los énfasis tienen que estar en “el control inflacionario por parte del Banco de México para proteger el ingreso real, y una política laboral que garantice puestos de trabajos con prestaciones y elimine la precariedad”.

Para reducir la carencia de seguridad social, Scott expresó que urge debatir la propuesta del sistema universal que ha propuesto el Coneval, financiada con impuestos generales. Esto con el fin de eliminar de manera estructural la informal, que es una de las principales causas de la precarización del ingreso y acceso a muchos servicios básicos.