Mujeres y niños vendidos como trabajadores sexuales es una práctica recurrente en el país

Bogotá, Colombia. – En las calles de la capitán colombiana, hombres y mujeres aparece4n dentro de enormes cajas vestidos con vestidos comprometedores, haciendo de “juguetes sexuales”.

Las cajas pretenden llamar la atención sobre el trato de personas a los ciudadanos comunes de Bogotá, con actores interpretando a personas obligadas a practicar la prostitución y el trabajo forzado.

El esfuerzo ha sido realizado por el gobierno colombiano para localizar el tráfico humano en la ciudad de casi 8 millones de habitantes. “Mostramos que el tráfico de personas se traduce como personas atrapadas en cajas invisibles” dice el alcalde Miguel Uribe Turbay de la Fundación Thomson Reuters.

Se ha estimado que cerca de 308, 200 personas son esclavizadas en Colombia, de acuerdo con la The Walk Free Foundation y el segundo número más alto en América Latina después de México.

“La gente, históricamente, solo ha asociado el tráfico de personas con la explotación sexual solamente, o piensan que es un asunto que no pasa cerca de ellos, o que pasa en otras parte del mundo” añadió Uribe.

El tráfico de personas es una de las empresas criminales que crece con mayor rapidez en el mundo, con un estimado de 150 billones al año de acuerdo a la International Labour Organization (ILO).

En lo que va del año año, en Bogotá se han rescatado hasta 16 víctimas y 33 traficantes arrestados.