Foto: Especial
Mnuchin aún no aclara cómo pretende el Gobierno Norteamericano convencer a los demócratas que controlan la Cámara de Representantes para que den el visto bueno al acuerdo comercial.

Sin embargo, un asesor de Pelosi, Drew Hammill, aseguró entonces a Axios que Pelosi no se había comprometido definitivamente a permitir ningún voto.

“En los últimos siete meses, la Presidenta (Pelosi) ha dejado claro que los demócratas quieren inclinarse hacia el sí en lo relativo al T-MEC, pero que debe hacerse frente a sus preocupaciones sobre la implementación (del pacto), los derechos laborales, los medicamentos con receta y el medioambiente”, indicó Hammill.

“Será la sustancia (del pacto) lo que determine el momento (del voto)”, agregó.

El T-MEC fue suscrito el pasado diciembre, pero hasta ahora solo lo ha ratificado México, y pretende sustituir al actual Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en vigor desde 1994.

El Presidente estadounidense, Donald Trump, y el Primer Ministro canadiense, Justin Trudeau, se reunieron hoy en los márgenes del G7 y hablaron sobre cómo lograr que sus respectivos parlamentos aprueben el pacto comercial.

Trudeau se juega la reelección en octubre y las encuestas sobre intención de voto le sitúan empatado con el Partido Conservador, mientras que Trump quiere ratificar el pacto antes de los comicios de 2020 en su país.

Mnuchin también defendió en la entrevista la buena salud de la economía estadounidense, después de que este mes se registrara en el mercado de la deuda del Estado una “curva invertida” de rentabilidad.

“Si existe algo de incertidumbre, solo la hay en un área, y ese área es el comercio”, admitió.

El Secretario del Tesoro opinó que esa incertidumbre se disipará pronto, especialmente si se ratifica el T-MEC y si se firma en septiembre el acuerdo comercial entre EU y Japón que hoy anunció Trump en el G7.

El mayor factor desestabilizador es, reconoció, la guerra comercial con China, que se agravó esta semana con sendas subidas arancelarias en Washington y Pekín, aunque Mnuchin aseguró que es “algo optimista” de poder acercar posturas con el gigante asiático.