El estado de emergencia nacional obligará que el 51.8% de las unidades económicas fijas y semifijas del sector privado no operen. Foto: Tomada de Internet
Las empresas no tendrían liquidez para ejercer 31 mil 258 millones en gastos de bienes y servicios esenciales para su operación

Decretar una cuarentena nacional en México e implementar medidas de parálisis de negocios no esenciales, tal como lo han hecho países como España o Italia con el fin de evitar una mayor propagación del coronavirus, implicará detener a 2 millones 474 mil 85 unidades económicas del sector privado en todo el país, mismas que dejarían de percibir ingresos por 44 mil 26 millones de pesos diarios.

Estas cifras fueron calculadas por Excélsior a partir de datos de los Censos Económicos 2019 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), y señalan que esas actividades “no esenciales” implicarán detener a 15 millones 450 mil 753 personas ocupadas. Así, las empresas no tendrían liquidez para ejercer 31 mil 258 millones en gastos de bienes y servicios esenciales para su operación, y si también decidieran no pagar salarios en su tiempo de parálisis, los hogares dejarían de percibir un monto cercano a 3 mil 430 millones de pesos por cada día en que no operen los negocios.

Lo anterior significa que un estado de emergencia nacional obligará que el 51.8% de las unidades económicas fijas y semifijas del sector privado no operen, dejando de percibir con ello el 61.7% de los ingresos que se generan en un día en toda la economía.

Asimismo, 58.2% de las personas ocupadas el país no trabajaría, y se dejarían de ejercer el 60.8% de los gastos en bienes y servicios, y el 62% de las remuneraciones totales que se pagan en el país.

LOS QUE OPERARÍAN

El ejercicio realizado por Excélsior asume que las actividades económicas privadas que se mantendrían operando, tal como ha sucedido en España e Italia, son las siguientes: el sector agropecuario; la extracción de petróleo y gas, las industrias manufactureras alimentaria, de fabricación de medicinas, de equipos médicos, y de aseo personal; el comercio mayorista y minorista de abarrotes, alimentos y bebidas; y los supermercados, tiendas departamentales y farmacias.

También operarían las gasolinerías; los servicios de transporte, mensajería y almacenamiento; los medios de comunicación; los servicios de salud privada; los bancos; y los servicios públicos de electricidad, agua, gas, telecomunicaciones y basuras, y servicios funerarios.

El cálculo de Excélsior asumió también que los servicios de hospedaje se mantendrían abiertos en caso de ser requeridos por el sistema de salud, y también los restaurantes, fondas y taquerías, que venderían alimentos para llevar a hogares y a las empresas que operen.

Los sectores descritos del sector privado representan 34% del Producto Interno Bruto de México, razón por la cual, los sectores económicos que se detendrían equivalen al restante 66% del PIB.

Los analistas financieros del país ya vislumbran que este año la economía retrocederá, con un consenso de 3.0 por ciento, según la más reciente encuesta de Citibanamex, dada a conocer el pasado viernes.