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Desde la posible suspensión del juego, hasta dimes y diretes entre jugadores xeneizes y la Conmebol, así ha sido la previa al partido más importante del continente

La Final de la Copa Libertadores cumplió con las expectativas de que sería un encuentro con una pasión desbordada, pero no con el fervor que el Mundo quería.

La violencia marcó el juego en donde River Plate y Boca Juniors buscarán un título que los hará ser los máximos conquistadores de América, por lo que era de esperarse que las cosas se salieran de control.

Apenas dos horas antes de iniciara el juego, el autobús que transportaba a los jugadores del equipo argentino de futbol Boca fue apedreado y rociado con gas pimienta en su camino al Estadio Monumental, en donde hoy disputará una inédita final de la Copa Libertadores contra River.

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Según declaraciones recogidas de "Radio Continental2", un accidente mucho peor pudo ocurrir, como lo comentó el conductor del bus del cuadro Azul y Oro

"Una piedra reventó el vidrio, y me pegó en las costillas, perdí el control del volante, Horacio Paolini (Vicepresidente de Boca Juniors), tomó el control del bus", afirmó el conductor.

Boca no quería jugarlo

A raíz de este acontecimiento, Darío Richarte, uno de los tres vicepresidentes de los Xeneizes, aseguró que la postura del club era no jugar la Final.

“Lo único que sabemos es el desastre que es esto. No estamos aptos para jugar. La posición de Boca es que este partido no se puede jugar”.

Además, el directivo señaló que desconoce la postura de la Conmebol en cuanto a lo que vaya a ocurrir.

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Gallardo apoyaba a los rivales

El entrenador del Millonario cree que no están dadas las condiciones para que la final de Copa Libertadores se dispute en el horario que anunció Conmebol en su cuenta de Twitter.

El "Muñeco" se habría manifestado a directivos de River en contra de la disputa del encuentro bajo tales condiciones, según informó en TyC Sports el periodista Juan Cortese.

Tévez asegura que fueron obligados

Carlos Tevez salió del vestuario y habló con los medios deportivos instaurados en el Estadio Monumental de Núñez. El "Apache" agregó que el gas lacrimógeno lo afectó gravemente y que las autoridades de Conmebol quieren que se juegue el partido sí o sí.

El delantero e ídolo de Boca Juniors, aseguró que los están "obligando a jugar" el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores ante River Plate a pesar de que tienen compañeros lastimados tras la agresión que sufrieron de hinchas locales al llegar al estadio Monumental.

"Nos duele la cabeza, salimos a hablar para decir que nos están obligando a jugar, tenemos a compañeros que no están bien físicamente. No se puede creer", dijo Tevez a la prensa.

"Pablo (Pérez) recién llega, tiene un parche en el ojo como otro compañero. Nos están obligando a jugar el partido. No están dadas las condiciones", dijo Tevez.