Récord. Es la primera vez que una obra escrita y actuada por saltillenses ha alcanzado esta meta.. Foto: Vanguardia/Marco Medina
El dúo alcanzó las 300 funciones de su obra ‘Desconcierto a Cuatro Manos’ con lleno total en el Teatro de la Ciudad

“Desconcierto a Cuatro Manos” es una obra que nació hace cerca de 13 años con la intención no sólo de entretener y sacarle carcajadas al público infantil, sino también de acercarlos a la música clásica y la pasada noche cumplió 300 representaciones.

Gabriel Neaves y Francisco Ramírez, sus autores y actores, demostraron a través de las risas, vítores y palmas, no sólo de los niños sino también de los adultos presentes en el Teatro de la Ciudad Fernando Soler, cómo lograron que esta puesta en escena haya llegado tan lejos.

En la entrevista previa que tuvimos con ellos describieron la obra como “si un par de niños se pusieran a jugar a dirigir una orquesta”, y, en efecto, las ocurrencias y disparates de ambos sobre el escenario son infantiles, pero no por ello carecen de inteligencia en sus acciones, con referencias a los temas de piezas de Mozart, Beethoven, Haydn y Vivaldi, por mencionar algunos.

La celebración de 300 funciones comenzó desde la tercera llamada, pues esta fue la primera vez que la obra fue presentada con música en vivo, a cargo de la Orquesta Filarmónica del Desierto, dirigida por el maestro Natanael Espinoza, quien incluso hizo su debut histriónico con una pequeña intervención en la obra.

La emoción de los niños llegó a su punto más alto cuando los actores invitaron a un par a subir al escenario para hacer un “duelo de orquestas”, cada uno dirigiendo la suya. Sin embargo, algunos pequeños ignoraron que otros habían sido elegidos y de todas formas subieron al foro, dando pie a que decenas de niños más siguieran su ejemplo, abarrotando el escenario casi al punto de la preocupación.

Acercar a los clásicos. Con esta puesta en escena, los actores llevan hasta la gente música de Mozart Beethoven, Haydn y Vivaldi. Foto: Vanguardia/Marco Medina

Gabriel y Francisco, no obstante, supieron controlar la situación y con ayuda del staff que no permitió que todos los niños del teatro subieran, la función continuó y un par de números más tarde, con la Obertura 1812 de Tchaikovsky cerraron este concierto/puesta en escena, entre los entusiastas aplausos de los presentes.

Al concluir, los actores, junto con sus padrinos, Cornelio Cepeda, director del Teatro de la Ciudad, Pedro Moreno, director de Animación Cultural de la Secretaría de Cultura y representante de la secretaria Ana Sofía García Camil y de Anasol Figueroa, directora de la Casa de la Cultura y la promotora que le dio vida a este proyecto, develaron una placa conmemorativa por estas 300 representaciones.

“Y algún día nos veremos para develar la placa de las 600”, comentó Cepeda, agregando lo especial de este récord, pues nunca una obra escrita y actuada por saltillenses había alcanzado esta meta.

Gabriel nos contó que les ha tocado conocer fans de la obra que en su adolescencia vieron por primera vez 
el “Desconcierto” y que ahora, 13 años después, llevan a sus hijos al teatro para que disfruten con que sus padres tanto se divirtieron, y siguen haciéndolo.

Tuvimos la oportunidad de platicar con algunos asistentes al evento y todos nos comentaron que no era la primera vez que veían la puesta en escena. Algunos, jóvenes que en su infancia la vieron y otros más adultos que llevaron a sus hijos por cuarta ocasión.

Ocurrencias. Como un par de niños peleando por dirigir una orquesta, el dueto de actores hizo disfrutar al público. Foto: Vanguardia/Marco Medina

Los actores agradecieron a su público, a los promotores que hicieron posible lograr esta meta y a aquellos que les fueron ayudando en el camino, desde amigos, colegas y hasta sus familias.

“No hay palabras para describir la emoción de sentirnos abrazados por nuestra comunidad”, expresó Francisco, “Saltillo dicen que es una plaza difícil, pero a nosotros nos abrazado mucho y hemos comprobado que esas palabras de que nadie es profeta en su propia tierra no son verdad”.

¡Exitoso montaje!

Se estrenó en 2005 con la producción del programa Alas y Raíces a los niños, producto de la convocatoria del 2014.

Participó en el Festival Internacional de las Artes de Coahuila por dos años consecutivos, con el que visitaron la mayoría de los municipios del estado.

En 2007 fue parte de la Muestra Estatal de Teatro

En 2008 cumplió sus 100 funciones en la Casa Teatro Pepe Torres de la ciudad hermana de Olguín, Cuba, en el marco del Festival de las Romerías de Mayo.