Foto: Cuartoscuro
El Obispo de la Diócesis de Piedras Negras, Alonso Gerardo Garza Treviño, dijo que se han pronunciado para que se lleven foros de discusión sobre la iniciativa de reforma constitucional que firmo el presidente Enrique Peña Nieto

Piedras Negras. – Tras manifestarse la iglesia católica en contra de matrimonios entre parejas del mismo sexo, el Obispo de la Diócesis de Piedras Negras, Alonso Gerardo Garza Treviño, dijo que se han pronunciado para que se lleven foros de discusión sobre la iniciativa de reforma constitucional que firmo el presidente Enrique Peña Nieto.

Destacó los Obispos de México no aprueban los matrimonios igualitarios o matrimonios entre personas del mismo sexo. 

"Definitivamente que todos los obispos de México estamos a favor de la protección de los derechos de todos los mexicanos. Luchamos y lucharemos siempre por el respeto a la dignidad de toda persona y estamos de acuerdo en lo que afirma el presidente Peña Nieto, para evitar discriminaciones”, afirmó. 

El prelado, reiteró que el matrimonio es entre hombre y mujer; por lo que manifestó que la unión entre dos personas del mismo sexo de ninguna forma puede equipararse al matrimonio. 

Indicó que así lo dicta la misma naturaleza, así lo enseña la Iglesia y lo señala el último documento del Papa “La Alegría del Amor".
Refirió que no quiere decir que la Iglesia no acepte a personas que tienen preferencia por personas por el mismo sexo, pues son hijos de la iglesia y siempre serán bien acogidos por su familia y en su casa. 

"Sin embargo, no podemos estar en contra de lo que Dios dice a través de la naturaleza y a través también de todas las mismas leyes de él", subrayó.

Respecto a la propuesta del presidente, dijo que los obispos de México piden que se escuchen todas las voces, y que se tome una decisión que verdaderamente nos lleve a una mejor nación en la que no sólo no se degraden los valores y los principios, sino que se luchen por ellos.

Finalmente consideró que los obispos de México piden que se escuchen todas las voces y que se tome una decisión que lleve a una mejor nación en la que no sólo no se degraden los valores y los principios, sino que se luchen por ellos.