El periodista asesinado pronunció este discurso en 2011, durante la entrega del prestigioso galardón del Comité para la Protección de los Periodistas

En el 2011 Javier Valdez recibió el premio Internacional a la Libertad de Prensa. Y pronunció un estremecedor discurso que hoy toma un poderoso significado dadas las circunstancias.

En su diatriba habla de su particular punto de vista como periodista. “En México es un peligro estar vivo y hacer periodismo es caminar sobre una invisible línea marcada por los malos, que están en el narcotráfico y en el gobierno; un piso filoso y lleno de explosivos, uno debe cuidarse de todo y de todos y no parece haber opciones, ni salvación y muchas veces no hay quien acudir”.

Sus palabras connotan una continua frustración e impotencia por la violencia y corrupción que aquejan al país y a Culiacán en particular. También habla de la desolación que siente, porque parece que su voz nadie la escucha a pesar de su esfuerzo por informar.

Al final el discurso, que es casi una denuncia, tiene un soplo de presagio, de una injusticia que parece no tener fin.