Foto: Internet
De acuerdo con un sacerdote, la iglesia no ve adecuado la repartición de un cuerpo

Sin duda alguna uno de los detalles que causa gran controversia alrededor de la muerte de José José, fue el hecho de que sería cremado y que sus cenizas serían divididas entre Miami, Florida y México, decisión que fue tomada de manera repentina por Sarita Sosa.

Fue así como el día de hoy en el Palacio de Bellas Artes se está homenajeando a parte de las cenizas del “Príncipe de la canción”, situación que ha sido totalmente criticada tanto por los hijos mayores del cantante; Marysol y José Joel Sosa, así como por el público y seguidores.

Pero que opina la iglesia católica sobre este hecho, recordemos que de acuerdo con gente cercana al interprete, él era muy creyente de la virgen de Guadalupe, razón por la que como última voluntad pidió ser velado ahí.

 

 

 

 

 

Te puede interesar

De acuerdo con ACI Prensa, el Presbítero Mario Arroyo, doctor en Filosofía por la Universidad de la Santa Cruz de Roma y catedrático de la Universidad Panamericana en Ciudad de México, señaló que la disposición de repartir las cenizas de José José “no parece conforme a la dignidad de los cuerpos ni que represente un sentir de fe”.

“Obviamente los descendientes son libres de hacer lo que quieran, pero hay que pensar también en la memoria del padre, y si le gustaría que se lo repartieran entre sus hijos. Porque no es un alimento, no es un objeto, son los restos de una persona”, dijo.

“No parece lo más indicado andarse repartiendo en partes proporcionales, como si fuera la herencia”, indicó.

 

“La doctrina de la Iglesia nos recuerda que el ser humano forma una unidad: alma y cuerpo. La muerte en ese sentido, que entró en el mundo por el pecado, tiene un carácter de alguna forma antinatural, y por eso el dogma de la fe nos recuerda la resurrección de los cuerpos”, señaló Arroyo.

El Presbítero Arroyo señaló que tenemos un deber “de respetar el cuerpo humano siempre y también el cadáver, porque el cadáver ha sido la sede, por decirlo así, de la persona: ahí ha estado viviendo un hijo de Dios, un hombre. Y por eso se le tiene que guardar un respeto”.

El sacerdote mexicano recordó además que “una obra de misericordia es enterrar a los muertos”.

 

Foto: Internet

Respecto al por qué no se pueden repartir las cenizas como se hace con las reliquias de los santo, el sacerdote explicó que “del dogma de la resurrección se desprende la veneración que los cristianos tenemos por las reliquias de los mártires y de los santos. Es decir, confesar que ese cuerpo algún día resucitará y que esa alma goza ya de unión con Jesucristo y que ese cuerpo fue instrumento de Dios para identificarse con Jesús y contribuir con Él para la salvación de los hombres”.

“Por eso los cristianos han dividido a veces los cuerpos de los santos. Un caso ejemplar, paradigmático, es el de Santa Teresa de Jesús”, dijo.

 

“Recientemente la Santa Sede ha recordado que no está bien guardar las cenizas de los muertos en la sala de tu casa. O, aunque pueda parecer muy bonito y poético, derramarlas en el mar”.

 “Menos sería adecuado, precisamente en razón de la unidad del cuerpo humano y del respeto que se le debe, dividirlo en distintos lugares. A veces, incluso por pleitos familiares. Que la primera esposa quiere un pedacito, la segunda otra, o la hija o el papá”.

“El respeto al cuerpo humano no se cuidaría si se banaliza y se termina repartiendo como puede repartirse un kilo de jamón”, señaló.

Con información de ACI Prensa