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El problema delictivo en México requiere de implementar una estrategia diferente a lo ya probado, afirma el especialista de Insyde

El éxito de la recién formada Guardia Nacional dependerá de si se gana o no la legitimidad ante los mexicanos, planteó el coordinador de Investigación Aplicada en Policía en el Instituto para la Seguridad y la Democracia AC (Insyde), Miguel Garza.

En entrevista, el especialista en temas de seguridad pública puntualizó que no basta con que el nuevo cuerpo policiaco esté en la constitución, pues necesita gozar de respaldo ciudadano.

Una cosa es que exista en el marco legal, en el marco normativo, pero otra cosa es la legitimidad que se ganará en las comunidades y los estados del país, viendo sus actuaciones, viendo qué tanto está protegiendo al público, qué tanto atienda a víctimas, qué tanto utiliza información para su despliegue, qué tanto o no viola el derecho de las personas. Creo que lo puede conseguir, si se apega a ese marco de actuación, dijo.

En ese sentido, consideró que la puesta en operación de la Guardia Nacional, sin que aún se hayan discutido y aprobado sus leyes secundarias, es “desmotivante y desafortunada”.

No arranca en la forma idónea, hubiera convenido más esperar a que estuviera completa en el marco normativo, así hubieran salido con su nuevo uniforme y como un nuevo cuerpo policial, expresó.

Destacó que hay evidencia de países que tienen contextos similares a México, y la militarización no disminuyó la violencia y tampoco resolvió el problema de inseguridad pública, porque la naturaleza de las funciones para las que están entrenados los militares es diferente a la función policial.

Los militares tienen otra preparación, no saben abordar a la víctima como la aborda un policía.

 

La estrategia requiere más elementos

Miguel Garza planteó que para enfrentar el problema de inseguridad pública se requiere no sólo de una Guardia Nacional, sino de implementar una estrategia integral que incluya prevención del delito, combate a las estructuras criminales y despliegue de elementos basados en evidencias.

Comentó que este gobierno está recurriendo a la misma estrategia para combatir el problema de inseguridad que la implementada por administraciones anteriores.

“Si es la misma estrategia, difícilmente va a tener diferentes resultados”, advirtió.

Desde Insyde, añadió, consideran que el problema delictivo en México requiere de implementar una estrategia diferente a lo ya probado. En ese sentido, el especialista  puntualizó que se requiere incluir en el plan contra la inseguridad a la prevención del delito, análisis criminales, combate a las estructuras (ir no sólo por las cabezas sino por los recursos económicos), así como un despliegue diverso de las policías.

“Por el lado de la policía, una estrategia más moderna, basada en evidencia. Que la policía se empiece a desplegar, pero con base en qué es lo que funciona con evidencia empírica, entonces dejas de hacer cosas improvisadas, por ejemplo, el patrullaje aleatorio del que está comprobado que contribuye muy poco a disuadir la actividad criminal contra lo que sí funciona más que es dejar la patrulla apostada en lugares de mayor incidencia delictiva”.

Asimismo, expuso que se necesita un modelo policial de proximidad, en el que la prioridad sea atender la preocupación y las necesidades de los ciudadanos afectados, y no la protección de funcionarios o políticos.

El experto destacó que a esta administración se le entregó un sistema de información del Cisen, de Plataforma México, de los centros de análisis criminal de los C4, por lo que tienen elementos para tomar en cuenta al momento de implementar la estrategia contra la inseguridad.

Esperemos que no les gane la desesperación por tener resultados rápidos y tomen medidas improvisadas en lugar de tomarlas basadas en información.

Apuntó que desde Insyde ven positivo que la inseguridad también se pretenda atacar desde un enfoque social, pero se debe tener claro que dará resultados no en el corto plazo.

“Tardará en traducirse en resultados la disminución de la violencia, pero en esto quizá hay un enfoque de estrategia diferente, hay que reconocer la parte buena de la estrategia”.

Dijo que en otras administraciones se ha visto a la inseguridad desde una lógica muy simplista: hay delitos, hay que combatirlos con policías, con militares y con pistolas.

Claves de las leyes secundarias

El experto de Insyde explicó que la entrada en operación de la Guardia Nacional, sin que hasta ahora se hayan aprobado sus leyes secundarias, tiene implicaciones y aspectos en los que hay que poner el radar.

Por ejemplo, señaló que hay que vigilar que se consolide una ley para el uso de la fuerza, en la que claramente se defina el nivel de fuerza que pueden ejercer los elementos de la Guardia Nacional, porque hoy al no tenerla, se recurre a un uso discrecional de la fuerza.

Debemos observar que sí se consolide la creación de la ley nacional del uso de la fuerza, luego el reglamento, luego el protocolo para que cada policía tome la mejor decisión en el uso de la fuerza, luego exigir, como se hace en otro países, informes sobre el uso de la fuerza.

En tanto, la ley sobre el registro de detenidos también tiene una importancia de gran calado, porque es justo en las detenciones donde el sistema de justicia penal ha tenido carencias.

Para el especialista de esa organización social “hay detenciones de las que nunca se logra tener registro.

Por ejemplo, una persona que es detenida y no es llevada al ministerio Público o es llevada, pero el MP no acepta a la persona porque no hubo flagrancia cuando fue detenida, o algún otro elemento, por lo que queda en libertad, a veces eso no se registra ni por la policía que la detuvo ni por el MP, es una detención que queda sin registro.