Estamos en la casa del Venerable Maestro Popochas situada al poniente de Torreón. Mientras “el maistro” Don Felipe, impermeabiliza la azotea sin hacer ruido; el Avatar conduce una reunión en la sala de su casa con 3 militantes priistas, 2 perredistas y 1 despistado panista.

Todos ellos están desesperados por saber si reafirman su esperanza en Andrés Manuel para “chapulinear” a Morena o abren un puesto de fayuca en el tianguis de Tierra y Libertad. Porque la crisis de sus respectivos partidos, según comentan, no tiene visos de transformarse en solución.

Con los ojos cerrados, estamos sentados en posición de flor de loto sobre un colorido tapete de lana de borrego Lincoln importado de Nueva Zelanda. 

El incienso de copal nos inunda con sus volutas de humo y olores ancestrales. Los 9 gatos del Virtuoso toman el sol que entra por las ventanas y algunos se revuelcan al sentir los rayos de sol. Son las 9 de la mañana; exactas.

Vestido en túnica blanca, el Honorable empieza a levitar y hablar en lenguas extrañas por 3 minutos antes de profetizar de manera comprensible.

“Sé de sus dudas sobre Andrés Manuel. No están solos. Existe confusión e incertidumbre, pero la esperanza de las grandes mayorías está firme.

“López Obrador concentrará el poder en su persona. Gobernará con una visión populista de Siglo XXI, alejada del Modelo de la República Bolivariana instaurado en Venezuela por Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

“No podrá cuestionar los cimientos del modelo neoliberal porque está sólo. El bloque de países integrados a la Alianza Bolivariana para América (ALBA) está en bancarrota. Países otrora cercanos a Venezuela, como Bolivia y Nicaragua, sobreviven con dificultad. Argentina, Brasil, Cuba y Ecuador dieron un vuelco conservador. Y Venezuela está en crisis terminal.

“Yeidckol Polevnsky, Héctor Díaz Polanco, Paco Ignacio Taibo II, Gerardo Fernández Noroña, John Ackerman y  Epigmenio Ibarra, entre otros, harán el berrinche de su vida; pero no irán más lejos de adoptar una posición de
izquierda testimonial.

“Otra razón por la cual AMLO no podrá derrumbar el modelo económico neoliberal es porque tendrá que adoptar una política de “déficit fiscal cero y control del gasto” para no endeudarse más allá de los recursos existentes, so pena de desestabilizar la economía y alejar la inversión extranjera.

“Más aún, los organismos internacionales bancarios y financieros (FMI, BM y OCDE) lo vigilarán estrechamente.

“Por ello, la imposibilidad de modificar dicho modelo económico para convertirlo en un falso cuerno de la abundancia, como lo pretendió la demagogia de Echeverría y López Portillo en los 70s, será un verdadero contrapeso para acotar sus sueños populistas y ajustarlos a una realidad no imaginada por el mismo AMLO y sus asesores.

“López Obrador llevará hasta sus últimas consecuencias la política de austeridad Republicana, con el posible surgimiento de una “ineptocracia”; es decir, un gobierno integrado por la gente menos capaz, porque “ganará
menos, trabajará más, no tendrá algunas prestaciones de las cuales gozaba” 
y, sobre todo, no disfrutará de incentivos para superarse laboralmente. Los burócratas mejor calificados, especialistas y expertos, buscarán mejores opciones fuera de gobierno federal.

“Su política anticorrupción se focalizará en crear los mecanismos institucionales adecuados para reducirla a su mínima  expresión. No habrá cacería de brujas, pero si dará seguimiento a las demandas contra los gobernadores de “la clase dorada priista” (R. Borge, C. Duarte, J. Duarte, R. Medina, H. Moreira, etcétera). Nada más. Para su decepción, la plaza pública no verá la sangre que espera.

AMLO transformará MORENA en un partido político que será la columna vertebral de su proyecto transexenal. Sus 32 Delegados Estatales afiliarán militantes a través de los programas sociales para edificar la nueva clientela electoral morenista; mientras reducen el margen de maniobra electoral de los gobernadores. 

“También, la paulatina descentralización de las Secretarías federales creará una nueva burocracia al servicio del partido morenista.

“Un AMLO paternalista y autoritario gobernará con una visión populista-nacionalista, pero acotada por los candados del modelo económico neoliberal.

“El pueblo será su referente moral y político. Durante su sexenio, AMLO hará campaña electoral permanente con ese “pueblo”. Al cual acudirá de manera directa para validar sus acciones de gobierno, e ignorará élites empresariales, sociedad civil organizada y medios de comunicación.

“La consulta sobre el Nuevo Aeropuerto es el primer ejemplo. De igual manera, esa dupla AMLO-Pueblo podría escribir una nueva Constitución.

“El protagonismo de la sociedad civil organizada se verá disminuido, pero resurgirá con fuerza por el conservadurismo inherente al morenismo en Transparencia, Derechos Humanos, Género, Movilidad y Medio Ambiente.

“Los únicos contrapesos al poder de AMLO surgirán de 3 tipos de contradicciones: entre promesas de campaña y su cumplimiento; la visión de AMLO y las luchas intestinas de su equipo y las derivadas de su modelo de economía nacionalista-populista de los años 70s y el modelo económico global neoliberal de S.XXI”.

El Visionario Popochas desciende de su levitación; abre sus ojos, y los militantes priistas, perredistas y panista no están. Se encuentran en las oficinas de Morena solicitando su inscripción. 

Él solo sonríe con compasión.