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Cabe señalar que en el municipio de Tlahuelilpan se han llevado a cabo 10 tomas clandestinas en los tres meses anteriores a este incidente, siendo el penúltimo (antes del de ayer) el 18 de diciembre, con incendio

Ciudad de México. Tras la explosión del ducto Tuxpan-Tula en el municipio de Tlahuelilpan, Petróleos Mexicanos (Pemex) aplicó el cierre inmediato del bombeo de gasolina Premium en ese tendido. Octavio Romero, director de la empresa, informó que por esa línea se envían 70 mil barriles diarios de combustible al centro del país (Guadalajara, Tepic, Michoacán, Aguascalientes), por lo que el pinchazo provocado ayer por los huachicoleros derramó 10 mil barrilles en la zona.

El funcionario dio a conocer los pasos que se siguen en la etapa de emergencia luego de que un ducto es perforado de forma intencional o a causa de un accidente: Cuando se detecta una baja de presión en un ducto, ya sea por una toma clandestina o por alguna otra razón, entra un protocolo de seguridad que consiste en suspender la operación del ducto y en cerrar las válvulas. Esto, con la finalidad de reducir la presión en la zona dañada, la zona afectada.

El ducto Tuxpan-Tula, subrayó, trabaja de manera normal con una presión de 20 kilogramos; cuando se cierra la válvula y se detiene la operación, la presión se reduce de manera considerable y queda en aproximadamente cinco o seis kilogramos.

“Dicho de una manera un poquito más técnica, al detectarse una variación de condiciones de operación y/o toma clandestina con derrame, se suspende la operación del ducto y de secciones, es decir, se bloquea la válvula para reducir la presión y los inventarios en la zona afectada.

Vale señalar que entre el lugar donde sucedieron los lamentables hechos y la refinería de Tula hay 13 kilómetros, lo que equivale a un volumen de 10 mil barriles de gasolina. Como verán ustedes, no es cosa menor, indicó.

El pinchazo en el ducto Tuxpan-Tula provocado el viernes por los “huachicoleros” derramó 10 mil barriles en la zona. Foto Víctor Camacho

Asimismo, el tabasqueño reconoció el trabajo de los técnicos de la petrolera y de los integrantes de Protección Civil del gobierno de Hidalgo en los difíciles momentos del fuego. Cuando van a intentar parar un incendio establecen un plan de ataque y fue tan exitoso que la primera vez que se intentó apagar se hizo en poco tiempo.

La operación del ducto Tuxpan-Tula se suspendió el 23 de diciembre y su proceso de empaque se extendió hasta mediados de enero. “Esto de empaque no es otra cosa más que llenar el tubo con producto: primero se llena y se sigue bombeando y entonces empieza a salir. Hay que meterle producto, ese es el empaque al ducto. Entonces, si en proceso de empaque para iniciar operaciones desde el 16 de enero a las cinco de la tarde.

De hecho, en cuatro ocasiones la operación se detuvo, la presión del ducto se detuvo cuatro veces antes de los hechos de ayer. Este ducto transporta 70 mil barriles diarios con una presión de 20 kilogramos en operación regular. Este ducto es muy importante porque surte a la refinería de Tula con gasolinas o con componentes para la misma, y desde ahí se envía producto a Salamanca, la cual, a su vez, envía combustible a Guadalajara, Morelia, León, Irapuato.Así, el viernes se empacó con gasolina Premium y un componente de alto octanaje que se llama MTB para mejorar la combustión.

Cabe señalar que en el municipio de Tlahuelilpan se han llevado a cabo 10 tomas clandestinas en los tres meses anteriores a este incidente, siendo el penúltimo (antes del de ayer) el 18 de diciembre, con incendio. Había habido varios que se habían detectado; el del 18 de diciembre pasado también fue por un incendio y tardó en apagarse 12 horas.