Los niños y adolescentes ahora son el blanco de ajuste de cuentas entre los cárteles de la droga en México

A 13 años de la guerra contra el narcotráfico en México, murieron por violencia 118 mil niños, adolescentes y jóvenes.

Datos obtenidos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revelan que los saldos mortales de la política pública de combate al narcotráfico se concentraron en las juventudes, ya sean urbanas, rurales, con estudios o sin estudios y de todas las entidades federativas.

“En México, las tasas más altas de muertes por homicidio se observan entre los jóvenes, particularmente entre quienes tienen de 15 a 30 años […] y se duplicó la tasa de homicidios en los rangos de edad de 10 a 19 años […]”, había advertido, por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en su informe Violencia, niñez y crimen organizado.

En diversas páginas de internet circulan imágenes (fotografías y videos) de menores de edad empuñando armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas y participando en enfrenamientos armados o torturas; y también, siendo víctimas de asesinatos y tormentos.

En 2017, se viralizó una imagen donde aparecen 2 niños ejecutados frente a un muro en la región de Coyuca de Benítez, Guerrero. Resaltó que los niños en ocasiones son usados para diferentes labores en las filas de las células delictivas.

Recientemente, la muerte de varios niños en México originó un análisis en el que se llegó a la conclusión de que los menores de edad se vuelven víctimas de la venganza entre los cárteles.

En alos anteriores se tenía la percepción de que los cárteles del narcotráfico respetaban la vida de los niños sin embargo, con el incremento en los reclutamientos y al ser considerados como valiosos los pequeños son blanco de ajuste de cuentas.

El más reciente caso es el de Santiago Hernández Olivares, el bebé que había asistido a una fiesta en Minatitlán, Veracruz, y que un comando armado mató a quemarropa acaba de cumplir un año, el pasado 17 de abril. 

Según el diario local de Veracruz, las balas le atravesaron el cuello y murió junto a su padre, la noche del viernes pasado.

Niños Siicarios

Los primeros grupos delictivos en captar niños y jóvenes para las actividades de halconeo y sicariato fueron Los Zetas, Golfo y Milenio, en sus expansiones para apoderarse de plazas en estados que no tenían dominados.

Los informes de Violencia, Niñez y Crimen Organizado, de la CIDH y Redim, coinciden en que las condiciones de extrema pobreza que se vive en algunos sectores, sobre todo en niños y jóvenes, les genera un equivocado modelo de superación a través del crimen.

Se estima que por lo menos 30 mil niños y adolescentes menores de 18 años que cooperan activamente con la delincuencia organizada en actividades que van desde la extorsión y el tráfico de personas hasta la piratería y el narcotráfico"

Con información de Regeneración e Infobae