Así lo indica un informe presentado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos basado en datos oficiales y que denuncia los fallos de las autoridades a la hora de prevenir todos estos crímenes y de combatir sus causas estructurales.

En poco más de cinco años, desde mediados de 2012 a mediados de 2017, hubo en México más de 5,200 víctimas de trata de personas, un fenómeno que engloba 26 delitos que van desde la explotación sexual o laboral a la mendicidad forzada, la esclavitud, la venta de personas o el tráfico de órganos.

Así lo indica un informe presentado  por la Comisión Nacional de Derechos Humanos basado en datos oficiales y que denuncia los fallos de las autoridades a la hora de prevenir todos estos crímenes y de combatir sus causas estructurales, así como la falta de una atención adecuada a las víctimas que lo sufren.

El documento rastrea documentos oficiales desde junio de 2012, fecha en la que se aprobó la ley federal para prevenir, erradicar y sancionar la trata, hasta junio de 2017. Según sus datos, las más afectadas son las mujeres y niñas, que suponen el 85% de las víctimas.

El informe también indica que el crimen más habitual es la trata para diversos tipos de explotación sexual y que más de la mitad de las víctimas, el 55%, se registraron en cinco entidades: Baja California en el norte, Ciudad de México y Estado de México en el centro del país, y Oaxaca y Chiapas en el sur.

Además, señala que el 84% de las víctimas son mexicanas y que el 50% de los delitos se dan en el mismo estado del que es originaria la víctima. Asimismo, se destaca que los victimarios son, en muchas ocasiones, personas cercanas a ellas.

El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, ofrece una rueda de prensa, en Ciudad de México (México). Foto: EFE

El diagnóstico, que no incluye a las víctimas del tráfico de migrantes, indica que 133 víctimas eran extranjeros, la mayoría del norte de Centroamérica.

Luis Raúl González Pérez, presidente de la CNDH, y encargado de presentar el documento, denunció “la falta de una política preventiva y de atención a víctimas”, que no tienen garantizada su protección, y enfatizó las carencias hacia los menores, que suponen el 27% del total.

Destaca la desatención a un sector de la población para el que la prevención de la trata de personas es esencial: el de las niñas, niños y adolescentes”, dijo.

El fracaso a la hora de combatir las causas estructurales que alimentan estos crímenes, como la pobreza o la corrupción, es otra de las conclusiones del informe.

Hay pocas estadísticas sobre la trata de personas en México y el último informe sobre el tema, de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito en el país data de 2013, pero no sirve como punto de comparación porque no ofrece cifras de víctimas sino de investigaciones abiertas.