Hospital General de Saltillo | Foto: Vanguardia
El bebé nació con los pulmones demasiado pequeños

La mañana del Domingo de Ramos un pequeño, aún sin nombre, espera la misericordia y el apoyo de los saltillenses.

Unos de sus hijos de la mujer que dio a luz en el Hospital General, llegó descalzo a ver a su madre quien trajo al mundo al más pequeño de tres hermanos que ahora se encuentra en incubadora por nacer con los pulmones demasiado pequeños.

Los dolores del parto tomaron por sorpresa a Daniela Cristian Nájera, quien llegó de Chihuahua, por lo que tuvo que parir en las instalaciones del Hospital General. El día que le den de alta no sabe dónde tomará reposo ni cómo regresará a su ciudad de origen.

En el pasillo de ginecología se encuentran sus dos hijos: Ángel, de 14 años de edad, y César, de 19. Este último tiene discapacidad motriz y espera vender todas sus pulseras para poder rentar un cuarto para que su madre repose y su hermano recién nacido esté a salvo.

Su discapacidad lo obliga a caminar con muletas y de acuerdo con las enfermeras, llegó sangrando de los pies por la distancia enorme que tuvo que recorrer.

Pide ayuda para poder comprar pañales, ropa, comida y el pasaje para poder regresar a Chihuahua; su padre no apoya de ninguna manera a su familia.

Al parecer los dos jóvenes viven en Saltillo y la madre vino de visita después de dos meses sin saber nada de ellos, según declaraciones del personal del hospital. 

“Acaba de nacer, tiene un problema en sus pulmones. La familia no es de aquí, es de Chihuahua; no tienen para comprar pañales, tampoco ropita para el bebé. Su pareja al parecer no le ayuda; necesita un medicamento desde hace tres días”.

Señalan que su hijo discapacitado se vio en la necesidad de pedir dinero afuera del Hospital General para poder comprar el medicamento que su madre necesita para controlar la diabetes.

“El problema es que el bebé nació antes de las 35 semanas. Ellos tenían dos meses sin ver a su mamá. Ellos estaban aquí y su mamá venía de Chihuahua. Los hermanos viven en un cuarto con puros hondureños, aquí en Saltillo; no saben qué harán cuando su madre salga del hospital”, agregan.

César estará vendiendo pulseras y recibiendo la ayuda que las personas le quieran llevar al área de ginecología en la habitación 10 en la cama 2 para este pequeño que, en plena semana espiritual para los católicos, nació desamparado.