Ese ‘otro’, nosotras (Simone de Beauvoir)

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/ 18 abril 2016

Conversando con una mujer mayor a quien admiro, nativa de Saltillo, escuchaba cosas como estas: “no sé qué está pasando ahora. Hace años aquí hubo mujeres libres, mi madre y mi abuela nos educaban invitándonos a leer, a descubrir por nosotras. Teníamos libertad de elegir carrera, de relacionarnos. Y nadie entre los nuestros puso un dedo para señalarnos. Hoy estamos perdiendo derechos y libertades que ejercimos en esta ciudad. Claro, no era toda la sociedad por supuesto, pero teníamos esa libertad en el seno de nuestra propia familia. Y ahora, las propias mujeres aquí estamos volviendo a un esquema de subordinación, de temor, de condición de objetos hermosos. ¡Si vieran nuestras abuelas lo que estamos haciendo ahora!

Es pertinente recordar a  Simone de Beauvoir, filósofa francesa que escribiera El segundo sexo allá por 1949: “El hombre se piensa sin la mujer. Ella no se piensa sin el hombre.» Y ella no es otra cosa que lo que el hombre decida que sea; así se la denomina «el sexo», queriendo decir con ello que a los ojos del macho aparece esencialmente como un ser sexuado: para él, ella es sexo; por consiguiente, lo es absolutamente. La mujer se determina y se diferencia con relación al hombre, y no este con relación a ella; la mujer es lo inesencial frente a lo esencial. El es el Sujeto, él es lo Absoluto; ella es lo Otro.”

La caballada femenina local está desbocada con publicaciones, programas y productos que resguarden esta condición: que tengamos cuerpos perfectos, bien afeitados, uñas bien pintadas, tacones de veinte centímetros, el color rosa como bandera. Me tocó escuchar a una madre decir: “sume esa panza, hay qué ponerte a dieta. Ya no comas”. Lograr un cuerpo para estar esbelta (no saludable, eso es otra cosa) es ser mujer. Y si empezamos este adoctrinamiento desde pequeñas, mejor, se ahorra tiempo en la alienación, así ninguna niña podrá preguntarse nada, porque este comportamiento ya estará integrado a su forma de relacionarse con el mundo. Spa para niñas, la primera acción pública del Instituto Municipal de la Mujer, da cuenta de esto. La imagen que promociona esta actividad que se realizará para conmemorar el día de la Niñez pareciera dar un mensaje: si eres linda, ergo eres mujer, y si eres este tipo de mujer, serás bella, deseable y tendrás pareja; entonces, tu vida tendrá sentido, solo entonces serás completa. 

Alguien que te vea tan bella se hará cargo de tu vida, de proveerte.

Y por qué poner en dedo en este tema, si con solo escribir sobre o desde el feminismo uno se gana el odio de hombres y mujeres por igual. Pues porque callarse es desestimar la fuerza que cada ciudadano tiene para expresar su opinión sobre programas que se ejercen con recursos públicos, es decir, pagados por nosotros mismos. Y el odio ganado poco importa. Lo que importa es esa porción de niñas que hoy siguen siendo abusadas y prostituidas en Saltillo, las niñas que siguen siendo dejadas como banca de reserva para estudiar: primero el varón, y si queda dinero, que estudie la niña. Esto entre otras cosas.
Otro fragmento de Simone: «Todo cuanto sobre las mujeres han escrito los hombres debe tenerse por sospechoso, puesto que son juez y parte a la vez», dijo en el siglo XVII Poulain de la Barre, feminista poco conocido. «Siendo hombres quienes han hecho y compilado las leyes, han favorecido a su sexo, y los jurisconsultos han convertido las leyes en principios», añade Poulain de la Barre. Legisladores, sacerdotes, filósofos, escritores y eruditos, todos ellos se han empeñado en demostrar que la condición subordinada de la mujer era voluntad del Cielo y provechosa para la Tierra. Las religiones inventadas por los hombres reflejan esa voluntad de dominación: han sacado armas de las leyendas de Eva, de Pandora; han puesto la filosofía y la teología a su servicio”.

Y en este sentido, frases que obligan a la reflexión son los siguientes: ustedes las mujeres son las peores para despedazar mujeres. De nuevo esta vuelta al pobre foco desde un planteamiento en el que la mujer objeto despedaza a otra mujer objeto. ¿Será posible salirse de este punto para ver el tema real en cuestión?

Y cierro con Simone, por su claridad: “A veces, en el curso de discusiones abstractas, me ha irritado oír que los hombres me decían: «Usted piensa tal cosa porque es mujer.» Pero yo sabía que mi única defensa consistía en replicar: «Lo pienso así porque es verdad», eliminando de ese modo mi subjetividad. No era cosa de contestar: «Y usted piensa lo contrario porque es hombre», ya que se entiende que el hecho de ser hombre no es una singularidad; un hombre está en su derecho de serlo; es la mujer la que está en la sinrazón”. Y más adelante: “La mujer tiene ovarios, un útero; he ahí condiciones singulares que la encierran en su subjetividad; se dice tranquilamente que piensa con sus glándulas. El hombre se olvida olímpicamente de que su anatomía comporta también hormonas, testículos. Considera su cuerpo como una relación directa y normal con el mundo que él cree aprehender en su objetividad, mientras considera el cuerpo de la mujer como apesadumbrado por todo cuanto lo especifica: un obstáculo, una cárcel.” ¿Sigue este pensamiento vigente. Tristemente, escasos lectores, estoy haciendo una pregunta retórica. claudiadesierto@gmail.com

Claudia Luna Fuentes. (Monclova, Coahuila, 1969). Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (2024-2027). Es licenciada en ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Coahuila, Maestra en Historia Contemporánea por la IBERO Saltillo y doctora en Ciencias y Humanidades para el Desarrollo Interdisciplinario por la Universidad Autónoma de Coahuila.

Entre sus libros de poemas figuran Amenazado y brillante (Mantis Editores, México 2025), Donde la piel (Mantis Editores y CONARTE, México 2019), Carne para las flores, antología personal (Aullido libros, España 2011), Ruido de hormigas (Gatsby Ediciones, México 2005) y Casa de sol (FECA-CONACULTA, 1995). Entre otras antologías, aparece en el Anuario de poesía mexicana (Fondo de Cultura Económica, 2006), en Hacia un azul imposible (CEPE-UNAM/El tapiz del unicornio, 2023) y en Semillas de Nuestra Tierra. Muestra Ecopoética Mexicana (Grupo de Investigaciones Poéticas de la Madre Tierra y Cactus del viento, 2023).

Entre las revistas en las que ha publicado, destacan Southwest review, Dallas TX volumen 109, número 2; la revista de poesía contemporánea de Valencia 21veintiúnversos y Lichtungen, en el apartado Literatura del norte de México. Sus poemas traducidos, se imprimieron en muro en el Instituto Cultural de México en París, acompañando esculturas de Avelina y Alejandro Fuentes Quezada en la exposición Extinción Continua (2021). Fotografías medioambientales y video poemas fueron exhibidos en la Galería Mohammed Drissi, en Tánger (2021). Participó en una mesa literaria y en la muestra de arte visual coahuilense titulada Segar el mar con un poema visual, dentro del 49 Festival Cervantino (2022). Una selección de poemas sonoros trabajados alrededor del poema Piedra de Sol, de Octavio Paz, se dejaron escuchar en el Memorial Marie-José Tramini y Octavio Paz, en el Colegio de San Ildefonso, dentro del Festival Naturaleza y Poesía 2023 organizado por la Cátedra Extraordinaria Octavio Paz.

En junio de 2024 fue invitada por la Universidad de Varsovia a compartir sus procesos creativos. Fue becaria del FONCA, FORCA y PECDA. Parte de su poesía ha sido traducida al árabe, francés, alemán, inglés y polaco. Hasta el día de hoy se desempeña como directora de divulgación científica y proyectos en el Museo del Desierto, de Saltillo, Coahuila, México, donde es integrante fundadora. Parte de su trabajo se encuentra en el portal virtual www.thenatureofcities.com, al lado de artistas medioambientales del mundo y en sus sitios https://claudialunafuentes.com

IG: @clunafuentes

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