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Tedros Adhanom Ghebreyesus dijo que ya hay especialistas viajando a ese país para buscar el origen del COVID-19, el cual fue detectado por primera vez en Wuhan

"Estoy muy decepcionado" porque China no ha autorizado la entrada de un equipo de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijo hoy Tedros Adhanom Ghebreyesus, titular de la dependencia internacional, quien agregó que los especialistas viajan a Pekín sin los permisos correspondientes para tener nuevos antecedes sobre el origen del coronavirus. 

Fue justamente en China, en la provincia de Wuhan, donde se detectó el primer caso de coronavirus en el mundo, lo que generó que la OMS iniciara las gestiones hace varias semanas para poder ingresar a la nación asiática y tener nuevos datos sobre la pandemia.   

"Hoy nos enteramos de que los funcionarios chinos aún no han finalizado los permisos necesarios para la llegada del equipo a China", dijo el director general de la OMS. 

"Estoy muy decepcionado por esta noticia, pues dos miembros ya iniciaron el viaje y otros no pudieron salir en el último momento", añadió, en unos comentarios críticos con Pekín poco frecuentes de su parte. 

Agregó además que estuvo "en contacto con altos funcionarios chinos y dije claramente, una vez más, que la misión era una prioridad para la OMS y el equipo internacional", afirmando también que está "impaciente por lanzar la misión lo más rápido posible". 

A su lado, el responsable de las situaciones de emergencia sanitaria de la OMS, Michael Ryan, explicó que se trataba de una cuestión de visados. "Esperemos que se trate simplemente de un problema logístico y burocrático que podremos resolver rápidamente", dijo.  

Después de más de un año de la detección de los primeros casos en la región china, estos 10 eminentes científicos escogidos por la OMS, tras un largo proceso de selección, tienen que viajar al país asiático para intentar analizar los orígenes del covid-19 y saber cómo se transmitió al hombre. 

Pero esta misión se ha vuelto muy delicada para el régimen chino, que no quiere que se le endose ninguna responsabilidad sobre la epidemia, que ha causado más de 1.8 millones de muertos en el mundo.