También fue retirado de la lista Juan Carlos Soto Ruiz, presunto prestanombres de Rafael Caro Quintero y quien está prófugo de la justicia. ESPECIAL
Apenas el 15 de abril de 2021, la Corte del Distrito Este de Nueva York ordenó confiscar cinco propiedades ubicadas en los alrededores de Guadalajara, a Rafael Caro Quintero

CDMX.- El Departamento del Tesoro de Estados Unidos eliminó de su lista de lavadores de dinero a la primera esposa del capo Rafael Caro Quintero, María Elizabeth Elenes Lerma, así como a sus cuatro hijos y empresas asentadas en Jalisco y Sinaloa.

A través de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), el Departamento del Tesoro informó que se retiró de la lista de personas especialmente designadas a Héctor Rafael, Roxana Elizabeth, Henoch Emilio, Mario Yibrán o Gibrán Caro Elenes, quienes fueron ingresados hace casi ocho años por su presunta participación en el blanqueo de activos, a través de la creación de empresas de giros diversos.

También fue retirado de la lista Juan Carlos Soto Ruiz, presunto prestanombres de Rafael Caro Quintero  y quien está prófugo de la justicia.

DUEÑO DE 30 EMPRESAS

En octubre de 2013, el gobierno de Estados Unidos detectó 20 empresas ligadas a Caro Quintero, las cuales fueron incluidas en la lista negra.

El Universal publicó en 2019 que, cuando estuvo preso Rafael Caro Quintero, su círculo íntimo de familiares y amigos crearon una red empresarial de al menos 30 compañías.

Todos los negocios, con sede en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, fueron dedicados a los sectores inmobiliario, de distribución de combustible, explotación minera, concesionaria de autos nuevos y usados, servicio en casetas telefónicas, restaurantes, moda y calzado, hasta productos de belleza y spa.

Apenas el 15 de abril de 2021, la Corte del Distrito Este de Nueva York ordenó confiscar cinco propiedades ubicadas en los alrededores de Guadalajara, a Rafael Caro Quintero, que fueron obtenidas con ganancias del tráfico de drogas.

Los inmuebles estaban a nombre de los hijos del capo sinaloense y otros familiares, para intentar ocultar que él era el dueño.