Desamparo. Los niños se quedaron sin ropa ni útiles escolares. Fotos: Vanguardia/Mayra Franco
Don Enrique y su familia solicitan ayuda de la ciudadanía, pues no cuenta con los recursos suficientes para brindarle nuevamente un hogar a su pequeño hijo, quien pese haber perdido todo el material escolar en la desgracia, sigue empeñado en seguir sus estudios de primaria
Mi hijo también perdió todo, no quedó nada, él quiere seguir estudiando, hoy fui a hablar a la escuela y sí le dieron permiso de ir con ropa diaria, pero le faltan los útiles, ojalá la gente nos ayude"
Don Enrique

El fuego le arrebató todo a don Enrique y su familia, por lo que ahora solicita la ayuda de la ciudadanía, pues no cuenta con los recursos suficientes para brindarle nuevamente un hogar a su pequeño hijo, quien pese haber perdido todo el material escolar en la desgracia, sigue empeñado en seguir sus estudios de primaria.

Fue el pasado 2 de enero cuando la desgracia visitó a la familia; transcurría la tarde cuando Beatriz Adriana, esposa de don Enrique, notó un sangrado intenso en su parte íntima, por lo que de inmediato pidieron auxilio al 9-1-1, siendo paramédicos de bomberos quienes la atendieron y posteriormente trasladaron al Hospital General.

Los médicos del nosocomio notificaron a la familia que Beatriz había perdido el producto de un mes de gestación, por lo que debía ser sometida a un legrado que se le practicó por la noche ese mismo día.

Desgracia. Mientras los dueños de la vivienda se encontraban en una emergencia en el Hospital General, su casa fue consumida por el fuego.

Cuando la familia se encontraba en el hospital una llamada al celular de donde Enrique le notificó que su vivienda se encontraba envuelta en llamas, por lo que de inmediato salió del hospital y se dirigió a la calle San Bartolo en la colonia Postal Cerritos.

El panorama se veía aterrador pues los bomberos trabajaban arduamente para sofocar las llamaradas que salían de la vivienda, que fue construida hace 12 años y terminó reducida a cenizas en menos de 15 minutos.

“Cuando llegué ya no había nada por hacer, los bomberos ya estaban trabajando apagando el incendio pero ya no había nada por rescatar, estaba todo hecho cenizas, perdimos todo, perdimos todo lo que hicimos en 12 años”, señaló con impotencia don Enrique.

Su hijo Enriquito, quien cursa el sexto año de Primaria en la escuela Amado Nervo, perdió sus útiles y uniformes en el devastador incendio, sin embargo, eso no le impidió continuar el aprendizaje y este lunes regresó a clases con el mismo entusiasmo.

Don Enrique acudió a la escuela para que se le permita a su hijo acudir sin el uniforme, pues el niño desea seguir estudiando y no quiere que las prendas sean un impedimento, sin embargo, también requiere de útiles escolares, por lo que pidió el apoyo de la ciudadanía.

“Mi hijo también perdió todo, no quedó nada, él quiere seguir estudiando, hoy fui a hablar a la escuela y sí le dieron permiso de ir con ropa diaria, pero le faltan los útiles, ojalá la gente nos ayude”, señaló Enrique.

La familia también requiere material de construcción para terminar de levantar la vivienda; hasta ahora la ciudadanía se ha unido a la tragedia y ha apoyado a don Enrique, sin embargo, aún no es suficiente.

Como Enriquito, también se encuentran 2 de sus vecinos, Jordi e Irving de 10 y 4 años, quienes a raíz de mismo incendio perdieron sus pertenencias, y también requieren el apoyo de los saltillenses.

Contacto si quieres ayudar: (844) 493 25-27