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De acuerdo con una condición que impuso la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) cuando dio luz verde a la obra, en caso de desistimiento el sitio se debe dejar como estaba antes de hacerse alguna construcción

Ciudad de México.- Entre los pagos que la próxima administración tendrá que hacer por la cancelación del nuevo aeropuerto en Texcoco no ha contabilizado el costo económico que tendrá la restauración ambiental del terreno de casi 5 mil hectáreas donde estaba prevista la construcción, señaló Gustavo Alanís, director del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda).

De acuerdo con una condición que impuso la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) cuando dio luz verde a la obra, en caso de desistimiento el sitio se debe dejar como estaba antes de hacerse alguna construcción.

Recordó que en la autorización de la manifestación de impacto ambiental del proyecto otorgada en 2014 a Grupo Aeroportuario de Ciudad de México, la condicionante 20 del término ocho señala que tres meses antes de dejar la obra se debe notificar a la dependencia. Precisó que esto corresponde al Grupo Aeroportuario o al gobierno que canceló.

En esa condicionante se señala que se debe presentar un programa de restauración ecológica en caso de que el promovente se desista de la ejecución del proyecto. Este supuesto es extremadamente extraordinario, no sucede todos los días, menos con un proyecto de infraestructura de estas dimensiones. Van a tener que desmantelar y demoler, aunque está también la posibilidad de hacer un uso alternativo de la construcción, explicó en entrevista.

A veces limpiar tiene un costo mayor

Al analizar la condicionante, mencionó que también se obliga a hacer una caracterización del suelo, en todas las áreas del proyecto, deben hacer muestreos en las miles de hectáreas para asegurar que no se dejan pasivos ambientales, porque, además, si hubieran se debe remediar el sitio. Lo que habría que preguntarse es el costo de la implementación del programa de restauración, la caracterización y la remediación del sitio. A veces limpiar puede tener un costo mayor.

Detalló que las acciones ambientales y los costos aún no están contemplados dentro de los que se tendrá que pagar a los inversionistas. Es fundamental esta condicionante, porque es una obligación cumplirla. No pueden hacerse de la vista gorda y hacer como que no existe ya que es exigible y puede haber una multa.

Hay despachos especializados en hacer programas de restauración ecológica, implementarlos y hacer las caracterización; se va a tener que muestrear todo el terreno, hacer pruebas en todas las áreas del proyecto. Agregó que la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental de la Semarnat debe aprobar el programa de restauración ecológica.

Indicó que normalmente en la autorización de los proyectos se contempla la fase o etapa de abandono para asegurar las condiciones del sitio, lo cual también menciona la condicionante y se agrega el punto del desistimiento de realizar la obra.

La idea de esa condición es devolver el sitio a las condiciones como estaban. La pregunta es si se puede hacer, en función de todo lo que esta construido. Por eso la condicionante habla de demoler o de usar en forma alternativa.