En conferencia de prensa, Alfonso Durazo informó que se tiene registro de 8 personas fallecidas tras los hechos violentos en Culiacán, Sinaloa

De acuerdo con los datos presentados por el secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, y de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, hasta el momento se tienen contabilizados 8 personas fallecidas tras los enfrentamientos derivados del intento de captura de Ovidio Guzmán, el hijo del ‘Chapo’ Guzmán, la tarde de ayer en Culiacán.


Según detalló el jefe militar, se trata de cinco presuntos integrantes del crimen organizado, un interno del Penal de Culiacán, un civil y un elemento de la Guardia Nacional.


No obstante, Sandoval reconoció que es una primera cifra, pues desconocen si, por ejemplo, integrantes de la delincuencia organizada recogieron más cuerpos en los sitios donde se presentaron enfrentamientos.

TARDÓ ORDEN DE APREHENSIÓN

De igual forma, las autoridades detallaron cómo sucedieron los hechos, derivados de un intento de detención provisional con fines de extradición, solicitada por Estados Unidos, del hijo del capo.


Según expuso el titular del la Sedena, cerca de las 2:45 de la tarde (hora de Culiacán, una menos que en CDMX) un grupo conformado por 35 elementos de la Policía Ministerial del Ejército y la Guardia Nacional procedieron a ejecutar un operativo que tenía como fin la aprehensión, en la colonia Tres Ríos.


Sin embargo, un retraso ‘administrativo’ en la obtención de la orden de aprehensión habría dado el tiempo necesario a los presuntos integrantes del Cártel de Sinaloa de dar respuesta y agredir al grupo de las Fuerzas Armadas.

‘NO FUE DETENIDO OFICIALMENTE’

Cuestionado en la conferencia de prensa ofrecida esta mañana desde la capital de Sinaloa, Durazo dijo que oficialmente el hijo del ‘Chapo’ no fue detenido, pues para ello tiene que ser presentado ante la autoridad competente; sin embargo, aceptó que los agentes federales ingresaron y tomaron el control momentáneamente del domicilio donde se encontraba, en compañía de otras tres personas (de la que no dieron más datos).


Las autoridades reconocieron que el grupo federal que actuó "desestimó el poder de convocatoria y la capacidad de respuesta de la organización criminal".


Antes de que pudieran retirar del lugar al ‘Chapito’, se vieron rodeados por integrantes del crimen organizado, que además habían desplegado a comandos en diversos puntos de la ciudad. Algunas estimaciones cuantifican hasta a 200 cientos.


Luego, al ser advertidos sobre la situación, el Grupo de Coordinación, encabezado por el Presidente de la República y los secretarios de SSP, Sedena y Marina, así como el titular de la Guardia Nacional, tomaron la decisión de retirara a las fuerzas, dejando en el sitio a todos los presuntos criminales a cambio de obtener la libertad de los elementos, y buscando el resguardo de la ciudadanía.


A raíz de este operativo, en diversos puntos de la ciudad, y hasta la media noche, en que las autoridades reportaron oficialmente que se había logrado una "tranquilidad relativa" en Culiacán, en redes sociales ciudadanos reportaron diversas balaceras, quemas de vehículos, colocación de "retenes" por parte del crimen y rondines de camionetas con hombres armados.


Esta acción, como justificó poco antes el presidente Andrés Manuel López Obrador en la "mañanera", se debió a que "a diferencia de las organizaciones criminales, nuestras fuerzas armadas tienen como prioridad a toda costa el resguardo y protección de vidas inocentes. Por esta razón se ordenó desactivar el dispositivo y concentrar las fuerzas y aeronaves en sus cuarteles", expuso Durazo.