Foto: Cuartoscuro
El monto será de hasta 9 millones de dólares que calcularon, habría sido su ganancia por lavar dinero durante 15 años

El gobierno de Estados Unidos liberó la orden de incautación definitiva para el ex gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington. 

El monto será de hasta 9 millones de dólares que calcularon, habría sido su ganancia por lavar dinero durante 15 años. 

El pasado 29 de marzo la Fiscalía del Distrito Sur de Texas, quien mantiene parte de su expediente clasificado como reservado o secreto, ingresó en su sistema de expedientes el documento 165 del archivo B1245S1001 donde se pueden leer cuáles son los montos que le quitarán. 

La suma podría ser de hasta 9 millones 500 mil dólares y el cálculo se realizó mayormente derivado de sus actividades ilegales cuando fue gobernador de Tamaulipas entre el año 1999 al 2005. “Yarrington recibió pagos ilegales de diferentes fuentes. 

Lo recibió de individuos y de empresas a cambio de contratos con el gobierno de Tamaulipas”, dicen en el documento al que MILENIO tuvo acceso. 

Dicen que con el dinero compró distintas propiedades en Estados Unidos a través de las cuales lavó dinero, delito por el que enfrentaría hasta 20 años de cárcel. Y es que los cargos relacionados con su participación en estructuras del narcotráfico desaparecieron. 

Este dinero se suma a la incautación que anunció el gobierno de ese país la semana pasada donde aseguraban que Estados Unidos se quedaría con la propiedad del ex  gobernador localizada en Port Isabel, Texas. 

El documento ya está firmado por el ex gobernador Tomás Yarrington quien también reconoce su culpabilidad y hasta ahora ha firmado dos acuerdos de incautación de sus propiedades y dinero en Estados Unidos. 

El caso de Yarrington comenzó en Estados Unidos en el año 2013 cuando el gobierno de ese país reveló que un agente infiltrado de la DEA atestiguo que el ex gobernador ofreció protección al cártel de los Zetas. 

Fue hasta el año 2018 que fue extraditado a ese país en donde hasta ahora enfrentó un proceso por sus ligas con Los Zetas, uno de los cárteles más sanguinarios en la historia de México.