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Colaboradores del presidente advierten que darían protección a dreamers a cambio de que el Congreso apruebe la construcción del muro fronterizo

Ahora parece que siempre fue así, que miles de jóvenes indocumentados radicados en Estados Unidos siempre pudieron trabajar e ir a la escuela sin temor de ser deportados. Pero lo cierto es que el Programa de Acción Diferida (DACA), apenas tiene cinco años en operación.

El programa promovido por el expresidente Barack Obama en 2012 dio una nueva oportunidad para miles de “dreamers” que vivían con miedo constante de ser deportados y separados de sus familias. Desde su inicio, sin embargo, algunos escépticos acusaron a la administración del entonces presidente como una forma de comprar el voto latino.

Compra o no, lo cierto es que los dreamers impulsaron acciones y defensas no sólo del programa, sino a favor del presidente Obama, quien consiguió un segundo mandato en parte gracias al voto latino.

Cinco años más tarde, el programa DACA vuelve a ser tema de controversia. Con la nueva administración, los jóvenes beneficiarios temen que el apoyo se les retire, que las cosas vuelvan a ser tan duras como antes.

También, y de una forma más cínica, el programa parece que podrá ser usado como carnada política para que la nueva administración logre llevara a cabo su principal promesa de campaña.

Dinero a cambio de “dreamers”

Con el paso de los meses y a pocos días de que la Cámara de Senadores de EU decida sobre el presupuesto en materia fronteriza propuesto por Donald Trump (en el que se incluye una partida para la construcción del muro fronterizo), colaboradores del presidente advierten que darían protección a dreamers a cambio de que el Congreso apruebe la construcción del muro.

La controvertida propuesta, apoyada por el yerno de Trump, Jared Kushner, incluye un plan para extender el DACA, que protege a jóvenes indocumentados que fueron llevados por sus padres a EU cuando eran pequeños.

La ampliación del programa está condicionada a cambio de que el Congreso entregue fondos (1600 millones de dólares) para iniciar la construcción de la malla fronteriza, así como otras prioridades de la administración del presidente Trump.

¿Quiénes apoyan el nuevo plan migratorio?

La nueva opción para cumplir con la principal promesa de campaña del ahora presidente Trump es apoyada por el antiguo y elactual jefe de Gabinete, Reince Priebus y John Kelly; la hija del presidente, Ivanka Trump, y su esposo Jared Kushner, los dos asesores presidenciales, destaca El Nuevo Herald en su portal web.

Otros que no se han expresado en público sobre su postura ante el nuevo plan, pero según fuentes cercanas al gabinete del presidente estarían dispuestos a apoyarlo, serían el secretario de Seguridad Nacional, H.R. McMaster, y Gary Cohn, director del Consejo Económico Nacional y uno de los pocos demócratas en la Casa Blanca.

Los que están en contra

Sin embargo, no todos los colaboradores del presidente apoyarían esta medida. El procurador general Jeff Sessions, y los excolaboradores del senador, Stephen Miller y Rick Dearborn, quienes ahora trabajan en la Casa Blanca, estarían en el bando de los que se oponen al plan.

Grupos de apoyo a los migrantes también han expresado su rechazo a esta medida que, dicen, reduce a los dreamers a una ficha de negociación para obtener los fondos para el muro.

“Los beneficiarios de DACA no son una carnada para hacer avanzar una nefasta maquinaria de deportación“, expresó la Coalición para el Tratamiento Humano de los Inmigrantes (CHIRLA), según rescata The Huffington Post.

Por EL SEMANARIO