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En México la única restricción es que el biológico que se vaya a importar esté autorizado por la Cofepris, señaló

Ciudad de México. Aun cuando no hay impedimento gubernamental para que empresas privadas importen vacunas contra el Covid-19 para su comercialización en México, el factor central estriba en la carencia de éstas en el mercado, pues aún no hay suficiente producción a escala mundial, afirmó el presidente Andrés Manuel López Obrador. Subrayó que hasta ahora ningún laboratorio privado ha presentado solicitud de importación del producto ante la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris).

De igual forma, no se tiene conocimiento de que alguna compañía haya iniciado gestiones a nivel internacional para su adquisición. En su caso, en México, la única restricción es que el biológico que se vaya a importar esté autorizado por la Cofepris, acotando que sólo “nos opondríamos si las que tenemos contratadas se las entregan a una empresa particular, eso sí no lo permitiríamos, lo denunciaríamos, pero no es el caso”.

–¿Los gobiernos estatales pueden adquirir la vacuna?

–Sí, también, aunque hay una reglamentación. Como se trata de un asunto de seguridad nacional, se trata de la salud pública, pues corresponde al gobierno federal, eso está establecido en las leyes y hay un decreto para ese propósito. Pero, si ellos quieren comprar la vacuna, no hay ningún obstáculo.

López Obrador atribuyó el debate sobre la compra privada del inmunizante a conjeturas mediáticas: “Hay mucha especulación o conjeturas, porque nadie ha solicitado al gobierno, ninguna empresa mexicana está haciendo trámites para comprar vacunas”.

Subrayó la responsabilidad gubernamental para garantizar la adquisición de las dosis que se requieran para inmunizar a la población de manera universal y gratuita. “Es lo que se está. ¿Qué significa aplicarla de manera universal? Que sea para todos, para ricos y para pobres. No es el dinero, como se dice coloquialmente, lo que rifa, no es ‘porque yo tengo dinero y yo me voy a proteger primero que el que no tiene dinero’. La salud, como la educación, no son privilegios, sino derechos de la población”, aludió.

Sobre la protesta de empleados del Issste contra la vacunación de funcionarios del organismo en lugar de personal operativo en hospitales Covid, el jefe del Ejecutivo federal destacó que se está “cuidando mucho que no haya influyentismo, nada de transas, nada de brincarse la fila, que no se tenga la vacuna si no se está trabajando en un área Covid y nada de inmunizar (en esta etapa) a funcionarios o a políticos”.

López Obrador reiteró el orden para la aplicación del biológico, comenzando con el personal sanitario, considerando a los que atienden a pacientes Covid-19 en los hospitales privados. Por los requerimientos logísticos, se pretende aplicar la dosis de Pfizer en este sector poblacional.

En segunda instancia, los adultos mayores, estimando que hay entre 12 y 15 millones mayores de 60 años de edad, hasta lograrlo en su totalidad independientemente de donde vivan, pues hay 300 mil comunidades con población de 100 personas a las que habrá de incluir en la campaña. “Ahí tenemos que ir, no vamos a seguir el plan de inmunización mientras no vacunemos a todos los ancianos respetables. Esa es la norma, la decisión que se ha tomado”.