“Harry y Meghan parecen no entender lo obvio: todos los miembros de la familia real británica trabajan para la institución y los protagonismos no tienen cabida.”

1.- La entrevista que los duques de Sussex han ofrecido a Oprah Winfrey hace unos días, ha sido el tema más candente dentro del mundo de las celebridades en los últimos tiempos. Repasemos un poco los acontecimientos que llevaron a la pareja a llegar a este punto. Henry Charles Albert David, mejor conocido como el príncipe Harry y la actriz estadounidense Rachel Meghan Markle se casaron en una ceremonia de cuento de hadas en Londres el 19 de mayo de 2018, tras dos años de noviazgo.

 

2.- El mundo entero siguió con interés el acontecimiento debido a que era la primera vez que un miembro de la realeza británica desposaba a una mujer divorciada e hija de una afroestadounidense y un descendiente de irlandeses. Por si fuera poco, el novio era el segundo hijo de la legendaria princesa Diana de Gales. Debido a sus antecedentes como actriz, Meghan hizo una aparición triunfal en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor y pronunció sus votos nupciales con una seguridad extraordinaria. Quizá demasiada.

 

3.- Debido a que los nuevos tabúes racistas lo impiden, nadie se atrevió a decir en voz alta que a todos causaba gran interés conocer el aspecto que los posibles hijos de los nuevos duques de Sussex tendrían. Pero esto causaría un terremoto mediático tan sólo dos años y diez meses después. Trece días antes de cumplir un año de casados, Harry y Meghan tuvieron a su primer hijo, Archie Harrison Mountbatten-Windsor, el 6 de mayo de 2019. Un niño pálido, de ojos oscuros con ligero estrabismo y muy simpático.

 

4.- La primera señal de alerta que el público recibió sobre la vida de los Sussex fue que el pequeño Archie no recibió ningún título nobiliario. En aquel momento, Meghan dijo que ella y su esposo lo habían decidido así para darle a su hijo “una vida lo más normal posible”. Con el tiempo, la misma Meghan habría de retractar lo dicho. Por lo pronto, bautizaron al bebé con la presencia de la reina y los principales miembros de la familia real. Sin embargo, muy pronto habrían de desatarse una serie de rápidos acontecimientos que cambiarían las cosas para siempre.

 

5.- El 8 de enero de 2020, un poco antes de la pandemia, los Sussex anunciaron que se alejan a sus deberes reales para ir a vivir a América y ser financieramente independientes. Isabel II declaró por escrito que lamentaba el hecho y que otorgaba un año a la pareja para que tomaran la decisión final. El 19 de febrero de 2021, el palacio de Buckingham dice que la situación es definitiva: los Sussex jamás volverán a la familia real. Harry y Meghan respondieron concediendo una devastadora entrevista a una de las entrevistadoras más famosas del mundo: Oprah Winfrey.

 

6.- Relajados y unidos, Harry y Megan dijeron a Oprah que la familia real los trató con racismo y crueldad. Que, cuando Meghan estaba embarazada, algunos miembros de la familia se preguntaron si el bebé no tendría un color de piel “demasiado oscuro”. Y que el palacio fue el que negó un título a su hijo. Las declaraciones cayeron como un bombardeo nazi sobre Londres. Buckingham respondió con una escueta nota de seis renglones diciendo que “se preocupan por las cuestiones racistas”, que “las solucionarán en privado” y que “los recuerdos pueden variar”, línea que pone en entredicho las acusaciones de los duques. 

 

7.- Harry y Meghan parecen no entender lo obvio: todos los miembros de la familia real británica trabajan para la institución y los protagonismos no tienen cabida. La mismísima reina ha ocultado su verdadera personalidad durante sus casi 70 años en el trono. Meghan está acostumbrada a los reflectores y no va a renunciar a ellos tan fácilmente. Y no está mal. Que los Sussex hagan su vida como prefieran. Los medios dicen que esta bomba va a destruir la monarquía. Pero no es verdad; si Lady Di no pudo hacerlo, esta nueva versión de los duques de Windsor tampoco lo hará. Por lo menos mientras Isabel II siga con vida.