Fotos: Orlando Sifuentes
En visita por Saltillo, el antropólogo y experto en migración, además de profesor de la Universidad de Salamanca, consideró además que la despenalización de las drogas no es solución a la violencia

"Hay que mejorar la vida en los países de origen de los migrantes”, consideró el antropólogo español, Ángel Espina Barrio, como una de las alternativas más fiables para disminuir el flujo migratorio en México, exigencia del presidente Donald Trump para no imponerle aranceles al país.

Durante una visita a Saltillo como parte de sus actividades como profesor de la Universidad de Salamanca, en España, Espina Barrio opinó sobre la crisis migratoria que atraviesa México, uno de los temas de su especialidad.

“Es un fenómeno global de nuestro tiempo, que es fundamental para entender la cultura, economía y política actual. Este fenómeno ocurre en América Latina y es algo que nos ha interesado mucho a los antropólogos desde ese punto de vista, yo mismo he dirigido algunas tesis sobre el tema aquí en México, específicamente sobre los centros de acogida”, sostuvo.

Cuando hay prohibición, hay mafias, se adultera el producto (drogas) y no se socializa, no es fácil, pero algo de control tiene que haber, que vean que no es una solución”.

Sobre la disputa entre México y EU por el flujo migratorio y la amenaza de imponer aranceles a las exportaciones mexicanas, el especialista comentó que la solución más efectiva para disminuir el tráfico sería invertir recursos en los países de origen de los migrantes.

“Es complicado llegar a un equilibrio entre los derechos humanos y las legalidades y los intereses nacionales implicados. Lo mejor sería que se mejorara la vida de los países de origen, sería lo ideal, tarda tiempo, no es fácil, hay muchos factores en medio, es problemático pero hay que conjugarlo, no con amenazas ni castigos económicos, eso lleva a guerras”, comentó.

Espina aseguró que el cierre de fronteras no es una opción viable ni tampoco tener una apertura total a la migración. Dijo que se debe de abordar de manera racional, compartiendo responsabilidades y dificultades.

APERTURA TOTAL A DROGAS NO ES UNA SOLUCIÓN

Desde el punto de vista social, una apertura total a la permisión de la marihuana, no sería una opción viable para México, señaló Espina Barrio, aunque aseguró que la prohibición total tampoco es una solución.

“Hay que educar, que haya un uso, también hay uno medicinal, para enfermos, con dolor, las personas tienen capacidad de uso, el problema es con el abuso, que viene cuando hay prohibición, hay mafias, se adultera el producto y no se socializa, no es fácil, pero algo de control tiene que haber, sobre todo con los jóvenes, que vean que no es una solución”, comentó.

Aseguró que la venta libre de ese tipo de drogas no motivaría a una solución, pues el país no estaría preparado para amortiguar un cambio.

ATENDER DEPRESIÓN PARA COMBATIR SUICIDIOS

Ante el alto índice de suicidios que se registran en Coahuila y específicamente en la región sureste, el antropólogo español afirmó que las autoridades se tendrían que centrar en atender síntomas depresivos.

Lo mejor sería que se mejorara la vida de los países de origen, sería lo ideal, tarda tiempo, no es fácil, hay muchos factores en medio, es problemático pero hay que conjugarlo”.
Ángel Espina Barrio, antropólogo español.

Aunque las causas son variables, como es el caso de estrés por el trabajo, de problemas económicos y problemas familiares, Espina consideró que en la mayoría de los casos hay síntomas de depresión.

“Cuando se cae en la depresión, es un hundimiento vital del que no se escapa fácilmente, a la persona nada le gusta ni le satisface, ni las comidas, sexo, nada y eso hace que el individuo se cierre y en algunos casos acabe con su vida”, comentó.

Tras señalar que detrás de cada suicidio hay una etapa depresiva fuerte antes, el especialista recomendó a las autoridades que se centren en esos síntomas.

CARTA DE MÉXICO A ESPAÑA, FUERA DE LUGAR

Para el profesor de la Universidad de Salamanca, la carta enviada por el gobierno mexicano a su similar de España para solicitarle una disculpa por los agravios cometidos durante la Conquista, estuvo fuera de lugar.

“La Conquista fue una etapa que hoy en día veríamos como algo inaceptable, muy violento, pero estamos hablando del siglo 16, decían que es como si España pidiera disculpas a Italia por el imperio romano. Tiene un cierto sentido político de líderes que usan símbolos, pero está fuera de lugar”, afirmó.