Visión. De acuerdo con la investigación de Manuel Zunzunegui, Hernán Cortés era una hombre que evitaba el conflicto, por lo que muestra una nueva faceta del conquistador español.
En su nuevo libro, Manuel Zunzunegui explora la figura de este hombre a quien la historia ve como un bárbaro, aunque los testimonios de la época hablan de un hombre culto e ilustrado

A diferencia de otras naciones de América en las que la población aborigen fue separada de la colonizadora o, de plano, exterminada, en los territorios novohispanos y en México en particular los conquistadores y los conquistados se unieron en una nueva civilización, su sangre y su cultura reunidos en una expresión mestiza.

Por ello, cuando el escritor Manuel Zunzunegui observa lo que los mexicanos de la actualidad opinan de la Conquista y de Hernán Cortés en especial, como un episodio detestable que nos arrebató toda gloria prehispánica, mientras que celebra su identidad —fruto más del Virreinato que de la época previa— no puede evitar notar la contradicción.

Inspirado en la figura de este guerrero ilustrado, quien ha sido considerado un bárbaro violento por muchos, cuando los documentos históricos apuntan a que era un hombre ilustrado, a favor del mestizaje y que buscaba evitar conflictos innecesarios, este autor lanzó el libro “Hernán Cortés. Encuentro y Conquista” (Grijalbo, 2020), en el que explora el lado del conquistador que pocas veces hemos querido ver.

“Yo me enamoré de la figura de Hernán Cortés cuando estaba en la primaria y prácticamente desde entonces me dije que iba a escribir un libro sobre él”, contó Zunzunegui en entrevista con VANGUARDIA, “desde que publiqué ‘El misterio del águila’ hace diez años sabía que quería escribir algo en forma sobre el personaje pero quería esperar a madurar como escritor para hacer algo digno y la confluencia de las épocas”.

Explicó que si bien lo había planeado para su publicación en 2021, aniversario 500 de la Caída de Tenochtitlán, pero decidió adelantarlo pues vio que muchas otras personas comenzaron a hacer publicaciones y hasta series sobre Cortés y no quiso quedarse atrás.

“Me parece que tenemos una perspectiva terrible, me parece que es el personaje más empantanado de nuestra historia, además lleno de mentiras y falsedades. Hemos crecido en México con el mito del Hernán Cortés salvaje, bruto, barbaján, violador, ignorante, asesino, saqueador”, contó.

“Y yo te voy a presentar a un Hernán Cortés culto, políglota, un hombre del Renacimiento, como una de las mentes más brillantes de su tiempo”, agregó, “que más allá de eso, en realidad siempre tuve el planteamiento de preguntarnos, ¿cómo podemos ser un país hispanohablante, católico, religión que llega de España, guadalupano, también, y un país que decimos que amamos a México y que nos gusta y amamos nuestras tradiciones y demás y toda nuestra cultura es lo virreinal? Lo cual implica que es una mezcla de lo indio con lo hispano. Somos un país muy raro, donde decimos que amamos nuestra cultura pero despreciamos al hombre y al acontecimiento que hacen que seamos eso”.

El mito del Hernán Cortés saqueador y violador se sostiene, principalmente, a base de ignorancia, pues Zunzunegui señala que hay mucha información sobre la vida de este hombre, desde sus estudios de leyes en la universidad de Salamanca hasta su llegada al Caribe, momento a partir del cual hay más datos, donde comenzó a abogar no por una conquista y exterminio de los indígenas, sino por crear una relación sustentable con los habitantes y hasta unirse en matrimonio, y mezclarse con ellos.

“Si uno sigue a detalle la crónica de la Conquista, vamos a ver a un Cortés que siempre está siendo diplomático, siempre está generando encuentros, intercambio de regalos, intercambios diplomáticos, proponiendo alianzas de paz, un Cortés que siempre va con la paz por delante, que evita la guerra en casi todos los momentos y un Cortés que, desde que toca tierra en 1519, en realidad fue firmando alianzas con todos los pueblos y evitó la guerra”, comentó.