El tsunami de la segunda ola de COVID-19 en Estados Unidos está provocando que los hospitales estén comenzando a ser sopapeados por pacientes lo que está provocando que los nosocomios del país están haciendo lo posible por convencer a enfermeros y médicos jubilados para que regresen a laborar, reclutando a estudiantes y a recién graduados.

Los hospitales de Estados Unidos abrumados por la cantidad de pacientes con COVID-19 están tratando de convencer a enfermeros y médicos jubilados para que regresen a laborar, reclutando a estudiantes y recién graduados que aún no cuentan con licencia y ofreciendo salarios enormes en un intento desesperado por aliviar la escasez de personal.

En un momento en que los casos de coronavirus van en aumento en todo el país, el número de pacientes infectados se ha más que duplicado en el último mes hasta alcanzar un récord de casi 100,000, provocando una saturación en los centros médicos y trabajadores de salud. El personal de enfermería está cada vez más agotado y contagiándose en el trabajo, y la tensión en el sistema médico de la nación provocó una fuerte advertencia del director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

La realidad es que diciembre, enero y febrero serán tiempos difíciles. Realmente creo que van a ser los momentos más difíciles en la historia de salud pública de esta nación”, comentó el médico Robert Redfield.

Los gobernadores de estados muy afectados como Wisconsin y Nebraska están facilitando las cosas para que los enfermeros vuelvan del retiro, incluido dispensarles los requerimientos de licencias y pago de cuotas, aunque puede ser complicado lograr que el personal de edad avanzada quiera regresar debido a que estaría en mayor peligro que muchos de sus colegas en caso de contraer el virus.

Algunos están tomando empleos que no involucran trabajar de manera directa con pacientes de COVID-19 con el fin de ayudar a que haya más personal disponible para estar con los enfermos, comentó Kendra McMillan, asesora de políticas para la Asociación Estadounidense de Enfermeras.

Iowa está autorizando licencias temporales y de emergencia para enfermeros nuevos que han cumplido con los requisitos educativos del estado, pero aún no presentan su examen estatal de certificación. Algunos hospitales de Minnesota están ofreciendo pasantías en el invierno a estudiantes de enfermería para aumentar su personal. Las pasantías generalmente se ofrecen en el verano, pero este año fueron canceladas a causa de la pandemia.

El Hospital Metodista de Minneapolis, en Minnesota, designará a 25 internos durante un mes o dos para que trabajen con pacientes de COVID-19, aunque algunas labores permanecerán fuera de sus límites, como insertar vías intravenosas o catéteres urinarios, dijo Tina Kvalheim, una enfermera que dirige el programa.

Contarán con todo el apoyo en sus labores para que nuestros pacientes reciban el mejor cuidado posible, y el más seguro”, comentó Kvalheim.

Los hospitales también están recurriendo a contratar a enfermeros que a menudo viajan de otros estados. Sin embargo, es costoso debido a que los hospitales del país están compitiendo por el mismo grupo de enfermeros, lo que está elevando los salarios a incluso 6,200 dólares semanales, de acuerdo con anuncios para empleos de enfermeros itinerantes.

Los enfermeros que trabajen en las unidades de terapia intensiva y en los pisos médico-quirúrgicos son los de más demanda. Los empleadores también están dispuestos a pagar extra por personal de enfermería que pueda presentarse con poca antelación y trabajar entre 48 y 60 horas a la semana en lugar de las habituales 36.

Hay también una elevada demanda de médicos.

Para hacer espacio a los más enfermos, las instituciones más afectadas están enviado a casa a algunos pacientes con COVID-19 que de lo contrario habrían sido hospitalizados. También están cancelando cirugías que no son urgentes o enviando a pacientes adultos que no tienen COVID-19 a hospitales pediátricos.