Los activistas posan con sus caras pintadas en los colores de la bandera de la Unión Europea y de la Unión Europea durante un truco de campaña contra el Brexit fuera de la sede de la Unión Europea durante en Bruselas. Foto: AP
Una petición al Gobierno británico que pide revocar el Artículo 50 del Tratado de Lisboa y que el Reino Unido permanezca en la Unión Europea (UE) alcanzó este jueves más de un millón de firmas, un total de 1,006,484.

Los líderes de la Unión Europea (UE) comenzaron hoy una reunión clave para el futuro del "brexit", en la que analizarán la posibilidad de retrasar la fecha de la salida del Reino Unido del club comunitario, prevista para el 29 de marzo, después de que Londres solicitara la prórroga.

Muchos de los mandatarios de la UE se mostraron favorables a su llegada a la cumbre europea a conceder al Reino Unido una breve prórroga, siempre y cuando el parlamento de Westminster respalde el acuerdo de retirada cerrado entre Londres y Bruselas.

En la víspera de la cumbre, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ya consideró "posible" conceder a la primera ministra británica, Theresa May, una prórroga corta, pero recalcó que ese plazo estará "condicionado a un voto positivo del acuerdo de retirada en la Cámara de los Comunes”.

May defendió hoy que la prórroga del "brexit" hasta el 30 de junio que pedirá este jueves a los líderes de la UE daría tiempo al Parlamento británico para decidir sobre el acuerdo de salida, y confió en que la retirada se produzca de forma ordenada.

"Una extensión corta daría al Parlamento el tiempo para tomar una decisión final que dé cumplimiento al resultado del referéndum" de 2016, en el que los británicos apoyaron el "brexit", dijo May a su llegada a la cumbre europea, en la que urgirá a sus todavía socios a que aprueben esta prórroga.

La canciller alemana, Angela Merkel, que ya se mostró hoy en Berlín convencida de que se puede conceder una "breve prórroga" a Londres para el "brexit" siempre y cuando el Parlamento británico apruebe el acuerdo, dijo hoy al llegar a la cumbre que los países de la UE deberán trabajar hasta el último momento para evitar un no acuerdo.

El primer ministro holandés, Mark Rutte, opinó por su parte que los Estados miembros aprobarán la prórroga pedida por la primera ministra británica con la condición de que haya ese voto positivo en el Parlamento británico.

Por su parte, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, se mostró a favor de un retraso "técnico" del "brexit", siempre que la Cámara de los Comunes británica apruebe el acuerdo de retirada y recalcó que sin un voto positivo de Westminster la salida se produciría sin pacto.

La presidenta de Lituania, Dalia Gybrauskaité, dijo que los Veintisiete "apoyarán" a May en lo que puedan y concederán una prórroga, aunque la duración de la misma aún está en discusión y se debatirán también ciertas “condiciones".

El primer ministro de Bélgica, Charles Michel, afirmó que una prórroga "solo es posible si es muy limitada en el tiempo y a condición de que el Parlamento británico en los próximos días apoye por fin el acuerdo de retirada”.

Por su parte, el primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, indicó que se agotan las opciones de negociación, al afirmar que "ya no buscamos una puerta de salida, sino una salida de emergencia", y el de Letonia, Krisjanis Karins, insistió en que nadie quiere una salida de Reino Unido sin acuerdo, pero opinó que la posibilidad aumenta con el tiempo.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, advirtió de que si la semana que viene el acuerdo de retirada es rechazado nuevamente por el Parlamento británico, habrá que convocar una nueva cumbre europea.

Varias personas se manifiestan frente al edificio de la Comisión Europea (CE) mientras protestan y exigen un segundo referéndum sobre el ''brexit'', este jueves en Bruselas, Bélgica. Foto: EFE

Juncker advierte a May contra retraso de "brexit" posterior a elecciones a PE

El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, advirtió en una conversación telefónica a la primera ministra británica, Theresa May, en contra de retrasar el "brexit" más allá de la fecha en que se celebran elecciones al Parlamento Europeo (PE), del 23 al 26 de mayo.

"El presidente (de la CE) advirtió claramente a la primera ministra en contra de incluir una fecha para la extensión que sea posterior a la celebración de las elecciones al Parlamento Europeo", dijo el portavoz jefe del Ejecutivo comunitario, Margaritis Schinas, en una rueda de prensa.

El portavoz añadió que, si la fecha de la prórroga va más allá del 23 de mayo, se deben convocar elecciones a la Eurocámara en el Reino Unido.

"Esa es la posición de la Comisión y eso es de lo que el presidente (de la CE) informó a la primera ministra", recalcó.

Sin embargo, la "premier" conservadora británica envió hoy una carta al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en la que solicita retrasar la fecha de salida de su país hasta el 30 de junio.

En una acalorada sesión parlamentaria, la líder conservadora se mostró además contraria a postergar mucho más el "brexit" para evitar, entre otras cosas, que el Reino Unido participe en las elecciones europeas del próximo mayo.

Agregó que esa posibilidad no sería de interés de "nadie" y constituiría algo "inaceptable", puesto que los británicos votaron hace casi tres años en un referéndum a favor de salir de la UE.

Aun así, el portavoz de la Comisión afirmó que Juncker recordó a May la recomendación que plasmó en una carta el 11 de marzo tras proporcionar a Londres nuevas garantías sobre la salvaguarda para evitar una frontera física en Irlanda incluida en el acuerdo de salida pactado entre el Gobierno británico y Bruselas.

"La retirada debe haberse completado antes del 23 de mayo. De lo contrario, corremos el riesgo de tener dificultades institucionales e incertidumbre legal (...). Las elecciones europeas se deben celebrar si la fecha de la extensión va más allá del 23 de mayo", subrayó.

Después de que la Cámara de los Comunes votara el jueves pasado a favor de posponer la salida del Reino Unido, la primera ministra británica solicitó este miércoles una prórroga a Bruselas hasta el 30 de junio.

Los líderes de los 27 países que seguirán en el club comunitario tras la marcha británica, que deben dar luz verde a ese retraso por unanimidad o rechazarlo, tienen previsto analizar esa cuestión en la cumbre que celebran el jueves en Bruselas.

Sin embargo, la fecha propuesta por May resulta problemática si el Reino Unido se niega a celebrar comicios a la Eurocámara.

Un activista posa con su rostro pintado en los colores de la bandera de la Unión Europea y de la Unión Europea durante un truco de campaña contra el Brexit fuera de la sede de la Unión Europea durante una cumbre de la Unión Europea en Bruselas. Foto: AP

Según las normas comunitarias, todos los Estados miembros de la UE están obligados a organizar la votación al Parlamento Europeo en su territorio y, si se da luz verde a esa prórroga, hasta el 30 de junio, el Reino Unido estaría violando la legislación si no celebra elecciones, a pesar de que el 2 de julio, cuando se constituye la próxima Eurocámara, ya no pertenecería a la UE.

Más allá de este obstáculo, el portavoz de la CE precisó que Juncker dijo a May que es "una buena idea" presentar sus ideas sobre el "brexit" antes de la cumbre de líderes que comienza el jueves en la capital belga.

Europeos confían en que May acompañe petición de prórroga con propuestas

Los países comunitarios confían en que la primera ministra británica, Theresa May, acompañe su petición de una prórroga del "brexit" con alguna propuesta que la justifique, mientras un cierto cansancio se instala en las capitales europeas con un proceso que se empieza a hacer largo.

Theresa May aseguró en el Parlamento británico de que ha escrito al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, para solicitar una prórroga del "brexit" hasta el próximo 30 de junio y precisó que no está dispuesta a prolongar más tiempo el proceso de retirada del Reino Unido de la Unión Europea.

Los líderes comunitarios se reúnen en cumbre en Bruselas este jueves y viernes, una semana antes de la fecha oficial del brexit, que es el próximo 29 de marzo.

La solicitud expuesta por May para extender la validez del Artículo 50 del Tratado de Lisboa -que establece la salida de un país comunitario- más allá de esa fecha original ha de ser aprobada por unanimidad por los otros 27 países de la UE, lo que no está garantizado.

Una oferta concreta

"Tienen que decir qué es lo que quieren, de lo contrario, un aplazamiento no tiene sentido", aseguró el primer ministro de Holanda, Mark Rutte, para quien "el limón" de las negociaciones de la salida británica de la Unión "se ha exprimido por completo”.

Ese hartazgo con el problema planteado por los británicos ha sido expresado también en otras capitales, como Berlín, donde el secretario de Estado para Europa del Ministerio de Exteriores, Michael Roth, ha reconocido públicamente que su país está "realmente agotado" por las negociaciones sobre la salida del Reino Unido.

"El tiempo se está agotando y estamos realmente agotados por estas negociaciones y espero propuestas claras y precisas del Gobierno británico: por qué tal extensión (de la negociación) es necesaria", declaró Roth.

Un acuerdo fallido

May ya ha llevado en dos ocasiones al Parlamento el acuerdo de salida que su Gobierno alcanzó en noviembre pasado con la UE y en ambas ha sido derrotada, lo que no quita para que desee plantearlo una tercera vez con el argumento de que es el adecuado.

El Gobierno español también defiende que el acuerdo ya alcanzado es "el mejor posible" y "no se puede tocar", subrayaron este martes fuentes del Ejecutivo de Pedro Sánchez, quien acude hoy a la cumbre de Bruselas con la intención de seguir defendiendo una salida ordenada del Reino Unido de la UE.

De este modo, si la "premier" Theresa May pide una prórroga para el "brexit", España exigirá que argumente esta solicitud y exponga de forma clara cuál es su plan.

Los activistas ondean banderas y sostienen carteles durante un truco de campaña contra el Brexit fuera de la sede de la UE durante una cumbre de la UE en Bruselas. Foto: AP

La posición del holandés Rutte es que Bruselas "ya no puede comprometerse" con Theresa May para "seducir" a su Parlamento para que vote un acuerdo para el "brexit" y considera que "no hay nada que añadir ni explicaciones adicionales" para convencer a los británicos.

La necesidad de que los británicos presenten un plan concreto también ha sido apuntada por el negociador jefe de la Unión Europea para el "brexit", Michel Barnier.

"Los líderes de la UE necesitarán un plan concreto del Reino Unido para ser capaces de tomar una decisión de forma informada", ha dicho públicamente el político francés.

"Las preguntas clave serán: ¿una extensión (del artículo 50 sobre la retirada de un Estado) incrementa las posibilidades de ratificación (en la Cámara de los Comunes) del acuerdo de retirada? ¿El Reino Unido pedirá una extensión porque quiere un poco más de tiempo para reelaborar la declaración política (sobre la futura relación)?", planteó Barnier.

El problema de la salvaguarda irlandesa

La situación es vista muy de cerca por las autoridades de Dublín, debido a las reticencias que en los actuales apoyos de May existen sobre la llamada "salvaguarda" irlandesa, pensada para evitar una frontera dura entre las dos Irlandas.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha garantizado la solidaridad de la UE con Irlanda, cuyo primer ministro, Leo, Varadkar que es favorable a conceder una extensión del "brexit", siempre que Theresa May, presente una hoja de ruta precisa para no demorar innecesariamente el divorcio.

Más de un millón de personas firman una petición para revocar el "brexit"

Una petición al Gobierno británico que pide revocar el Artículo 50 del Tratado de Lisboa y que el Reino Unido permanezca en la Unión Europea (UE) alcanzó este jueves más de un millón de firmas, un total de 1,006,484.

La solicitud, que pueden firmar ciudadanos británicos y personas que residen en el Reino Unido desde febrero, está disponible en la página web del Parlamento británico y a lo largo del día sumó más de 2,000 firmas por minuto.

"El Gobierno afirma repetidamente que salir de la UE es 'la voluntad del pueblo", escribió la organizadora de la petición, Margaret Anne Georgiadou.

"Necesitamos poner fin a esta afirmación demostrando la fuerza que tiene ahora el apoyo público a permanecer en la UE. Un voto popular puede no suceder, así que vote ahora", señala el texto.

Según el reglamento de peticiones públicas al Gobierno y al Parlamento a través de Internet, las que alcancen más de 10,000 rubricas recibirán una respuesta del Ejecutivo, mientras que aquellas que superen las 100,000 serán consideradas para ser debatidas.

Dos activistas posan con cabezas de papel maché que representan a la primera ministra británica Theresa May (d) y a la canciller alemana, Angela Merkel (i) durante un truco de campaña contra el Brexit fuera de la sede de la UE. Foto: AP

La petición ya ha superado de largo ambas cifras y su organizadora espera tanto la respuesta gubernamental como la opción a que sea debatida, aunque el resultado de esa discusión, en todo caso, no sería vinculante ni incluiría ningún cambio legislativo.

En declaraciones a la BBC, Georgiadou dijo sentirse "muy frustrada" porque aquellos que votaron por la permanencia en el referéndum del 23 de junio de 2016 han sido "silenciados e ignorados durante mucho tiempo”.

La promotora de la iniciativa confesó que durante la primera semana del lanzamiento de la petición no funcionó "muy bien", pero hoy el servidor de la página web del Parlamento llegó a registrar una caída ante el elevado número de entradas para firmarla.

El ministro de Exteriores británico, Jeremy Hunt, reconoció este jueves que cancelar el "brexit" es una posibilidad si la Cámara de los Comunes no aprueba la próxima semana el acuerdo de la primera ministra, Theresa May, pero la calificó de altamente improbable.

La "premier" conservadora se encuentra en Bruselas para tratar de convencer a los Veintisiete de que concedan al país una prórroga del "brexit" hasta el 30 de junio, aplazamiento que la UE a su vez ha condicionado a la aprobación del pacto en Westminster