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En la calle Pérez Treviño se muestran los precios de medicamentos a un costado de la puerta del local de no más de dos metros de frente. Con letras en rojo, se oferta un 75 por ciento de ahorro en compras en “Farmacias Populares”

Aunque el primer cuadro de la ciudad se “pobló” de la noche a la mañana de minifarmacias que ofrecen ahorros hasta de 75 por ciento en medicamentos, la Cofepris no tiene idea de la procedencia de la mercancía.  

En la calle Pérez Treviño se muestran los precios de medicamentos a un costado de la puerta del local de no más de dos metros de frente. Con letras en rojo, se oferta un 75 por ciento de ahorro en compras en “Farmacias Populares”.

Es apenas un local pequeño con dos o tres estantes y pocas cajas de medicinas. Una sola mujer lo atiende. Este local se ubica a un costado de hierberías y tiendas de esotería.

 

Aquí se pueden encontrar precios como el del Omeprazol que cuesta 30 pesos, cuando en otras farmacias alcanza los 50 pesos. El Losartan, con un costo de 30 pesos, regularmente cuesta 100 pesos.

El caso más sobresaliente es el del vigorizante Viagra, que tiene un precio de 35 pesos cuando en otras farmacias los puedes encontrar desde 200 hasta 700 pesos. La mayoría de los medicamentos en mostrador llevan el logo de la marca oficial sin advertir que se trate de productos genéricos. No se pudo observar todos.

La  Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, quien sería la encargada de monitorear las conductas de estos establecimientos, no tiene idea de la existencia de este tipo de farmacias.

Al menos así lo aseguró Sergio de la Parra Jumbelz, subsecretario de Regulación y Fomento Sanitario, quien dijo que él personalmente desconocía la existencia de las farmacias, de estos precios y la procedencia del medicamento.