Situación. El diputado panista Juan Carlos Guerra, señaló un problema que obstaculiza el despegue del turismo ligado al vino. ARCHIVO
Diputado local Juan Carlos Guerra lanza exhorto al Congreso de la Unión para que se quite el IEPS de 26.5%, que sumado al IVA del 16% deja a los vinos de mesa mexicanos con un gravamen del 42.5%. En el país, una botella producida en Parras, Coahuila, puede valer 356 pesos, y en Estados Unidos tan solo 10 dólares (poco más de 200 pesos).

El Congreso local exhortará al Congreso de la Unión para eliminar el impuesto de producción aplicable a los vinos de mesa en Coahuila, que se traducirá en beneficio del turismo enológico en el estado y los productores de vino.

La propuesta del diputado Juan Carlos Guerra, del Partido Acción Nacional, para modificar la Ley del Impuesto Especial sobre la Producción y Servicios fue aprobada por la Diputación permanente.

Se destacaron atributos como la productividad económica y prestigio que hasta hoy solo recibían países como Francia, España y Chile, que genera la industria-cultura del vino.

COMPLICAN LA VENTA

Dijo el panista que se debe fomentar el ecoturismo, o turismo enológico, sin embargo, para el consumidor puede resultar el costo de un vino muy elevado, pues al ser un vino de mesa la ley le impone el impuesto del IEPS, el cual asciende a 26.5% que sumado al IVA del 16%, da un total del 42.5% de impuesto sobre cada vino de mesa, explicó el diputado.

Puso a consideración del Congreso de la Unión eliminar la carga fiscal, ya que esta actividad vitivinícola forma parte importante en la economía del estado y que al establecerle cargas fiscales, genera la disminución en su consumo, además de imponer un impuesto sobre otro impuesto siendo una carga impositiva para los productores y distribuidores de vino.

“Una botella de un vino local hoy en día, cuesta en el supermercado 356 pesos, de los cuales 151 pesos son sólo impuestos, esa misma botella en estados unidos cuesta 10 dólares, es decir 200 pesos. La misma botella producida a 150 kilómetros de Saltillo cuesta 151 pesos más que la botella que viajo mil kilómetros y pasó por aduanas y fronteras”, ejemplificó el diputado.