Foto: Cuartoscuro
Javier Duarte reiteró que su entrega a las autoridades fue una negociación con el Gobierno federal de Peña Nieto y que sabía que en algún momento, teniendo mucha paciencia, podría aparecer para decir la verdad de los hechos

En una entrevista que realizó la periodista Danielle Dithurbide, a Javier Duarte, exgobernador de Veracruz, negó haber cometido algún delito como gobernador y aseguró que fue la “caja china” del gobierno de Enrique Peña Nieto para ocultar los escándalos que éste tenía encima, como la “casa blanca”, el caso Ayotzinapa o los problemas de popularidad que enfrentaba el entonces presidente.

Duarte añadió, desde el Reclusorio Norte, que la estrategia que se tenía durante el gobierno de Peña Nieto era que “la única manera que tenían de lavarse la cara, de que no lo acusaran como corrupto, era meter a alguien de los suyos a la cárcel”.

También aseguró que prefirió resguardarse y que sí intentó tener comunicación con Peña Nieto pero no logró tenerla. Reveló que mientras él se encontraba en un lugar seguro, sus abogados sí tuvieron comunicación con el Gobierno federal.

Dijo que se formó una mesa de negociación y que la parte de Gobernación estaba representada por el Cisen, además estaba la Unidad de Inteligencia Financiera, la Consejería Jurídica del presidente y un abogado que se decía representante del Gobierno federal.

Javier Duarte reiteró que su entrega a las autoridades fue una negociación con el Gobierno federal de Peña Nieto y que sabía que en algún momento, teniendo mucha paciencia, podría aparecer para decir la verdad de los hechos.

Sobre el video grabado en un hotel en Guatemala, poco antes de ser detenido y divulgado apenas hace unas semanas, Javier Duarte dijo que no lo pudo hacer público antes, pues en ese momento estaba “secuestrado” por las autoridades federales y hubiera sido como darse un balazo en la sien.

Esperó, dijo, no sólo a que llegaran las autoridades del nuevo Gobierno federal, sino a que salieran quienes lo persiguieron. Javier Duarte aseguró que decidió huir porque no se puede competir contra el aparato de Gobierno.

Aclaró que nunca dijo tener pruebas en contra del expresidente Enrique Peña Nieto, pero sí en contra de exfuncionarios de esa administración. Aseguró que ya lo han visitado funcionarios de la Fiscalía General de la República y que él les dijo que era un primer encuentro, una primera plática y que por no estar presente su abogado no podía rendir en ese momento su declaración ministerial.

Añadió que está preparando la información, la documentación y todo lo que tiene para poder integrarlo en las carpetas de investigación. Javier Duarte dijo haberse enterado, a través de los medios de comunicación, de que existe una investigación abierta en contra de exfuncionarios de la administración pasada. Se negó a revelar información durante la entrevista y señaló que se debe entregar a las autoridades.

 

Sobre su participación o haber seguido órdenes en casos de corrupción, Duarte dijo que es un tema que tiene que plantear a la Fiscalía General de la República.

Javier Duarte aseguró que no tiene dinero, que eso es una de las grandes falacias, pues que ha vivido en la justa medianía y sin lujos. Sobre la bodega que se encontró con obras de arte, Duarte dijo que fue sembrada y fue parte de la fabricación de un sicópata que gobernó Veracruz durante dos años, Miguel Ángel Yunes Linares.

Negó haber cometido algún delito como gobernador y dijo desconocer si lo hizo algún miembro de su gabinete o equipo cercano. Aseguró que sólo tiene una casa en Córdoba, donde ha vivido siempre, además de la casa que es parte del patrimonio familiar y que era de sus abuelos.

Respecto a las acusaciones en contra de su esposa Karime Macías, aseguró que el único elemento que existe en contra de ella fue el testimonio de un exfuncionario, que incluso estuvo detenido, y que fue torturado para que declarara en contra de ella. Agregó que tarde o temprano a estas personas que hicieron tanto mal les llegará la justicia.

M Sagnelli

Co Editor Web Vanguardia