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Los juguetes destinados al mercado infantil que violan con mayor frecuencia las normas establecidas son provenientes de Asia

Un estudio realizado y publicado por la autoridad de inspección de productos químicos suecos, reveló que los “sex toys” (juguetes sexuales) tienen menos químicos que dañan la salud y el medio ambiente, que los juguetes para niños.

El estudio resolvió que del total de juguetes para menores inspeccionados, el 15 por ciento de estos presentaban materiales prohibidos, mientras que sólo el dos por ciento de los sex toys analizados excedían las normas de regulación.

“Esta es la primera vez que realizamos este estudio y fue un poco sorprendente“, expresó Frida Ramstrom, miembro del grupo analista.

En la opinión de Ramstrom, “las empresas suecas compran a distribuidores y son buenas poniendo sus exigencias”, expresó con respecto a los vendedores de juguetes para adultos.

Los juguetes destinados al mercado infantil que violan con mayor frecuencia las normas establecidas son provenientes de Asia, advirtió la experta.

De los accesorios para adultos que fueron analizados, se encontró que sobrepasaban en menor cantidad con los límites, sin embargo sus componentes son sospechosos de provocar cáncer, de alterar el equilibrio hormonal y la fertilidad humana.