Raúl García Carrillo, autor del video, cuenta su versión y confiesa que desde niño vive situaciones paranormales

A principios de octubre, Saltillo fue viral en redes sociales. Un video de terror grabado en una cadena de conveniencia, deja ver que un carrito de supermercado se mueve solo; un maniquí se cae sin que alguien lo toque; y en plena madrugada una figura electrónica de Santa Clos “baila” hasta azotar en el suelo. El YouTuber paranormal, “Dross”, retomó el caso y lo llevó a la mirada internacional.

VANGUARDIA platicó con Raúl García Carrillo, autor del video, para revelar lo ocurrido aquella noche del 15 de septiembre… y sus consecuencias.

Todo empezó días antes, poco tiempo después de ser promovido al turno nocturno. Los fenómenos extraños se manifestaron con ruidos; golpes; y agresiones directas como que le estiraban la playera o el tocaban el hombro cuando se encontraba solo. “Eso sí me hacía correr, maldecir y alejarme del lugar. Fue lo más agresivo que me pasó”.

Foto: Luis Salcedo / El YouTuber paranormal, “Dross”, retomó el caso y lo llevó a la mirada internacional.

Aunque no es la primera vez que le pasa. Raúl confiesa que desde su infancia es susceptible a situaciones que para algunos solo están presentes en películas de terror: le han susurrado al oído; ve sombras; e incluso asegura haber visto “entes” cobrar forma física. Es algo con lo que vive hasta hoy, a sus 22 años.

Él joven agrega que por eso se ríe en diversas partes del video. Porque ya está acostumbrado y es su manera de hacer frente a la situación. Sin embargo, para muchos otros es una muestra de que el video es falso, que está actuando.

Quizá uno de los momentos más tensos del video es cuando Raúl entra al cuarto donde está el Santa Clos. Sus compañeros lo cambiaban de lugar para asustarse entre ellos, decían que se movía solo.

Para mí (ese) también era el misterio, por eso me animé a grabar. Cuando me acerco y veo que está desconectado, siento detrás de mí unas presencias moviéndose. Mejor me fui”, platica mientras se le escapa una sonrisa nerviosa.

Pero el mayor terror de Raúl, se dio fuera de cámara. Instantes más tarde su celular se quedó sin batería. Le preocupaba más el regaño de sus jefes por el encontrar el Santa Clos tirado, a regresar al cuarto. Así que volvió totalmente desarmado y al tocar el muñeco escuchó suspiros, como si algo o alguien se le acercara al cuello.

Raúl fue despedido una semana después de publicar el video. En internet el video más popular sobre su historia tiene casi tres millones de visitas. Algo que no estaba planeado, pues realizó la transmisión en Facebook porque su celular no tenía memoria suficiente. “Lo hice pensando que no lo iban a ver más de 50 personas”.

El Facebook de Raúl se llenó de notificaciones de desconocidos. Algunos le exigen que haga investigaciones paranormales. Pero él ya borró el video para no lidiar con estas situaciones.  

Entre los comentarios de quienes han visto el video, están los que desacreditan su experiencia. “Me dicen que les demuestre (SIC). Ellos están libres a creer y decidir lo que quieran”.

Si el testimonio de Raúl es de por sí inquietante, su comentario final lo es aún más. Y es que asegura que lo que sea que habitaba en el supermercado, lo persigue desde entonces.