El accidente aéreo que segó su vida también puso fin a la carrera de su pareja, Rafael Moreno Valle, ex gobernador de la misma entidad y quien apenas el 22 de noviembre pasado había ascendido al liderazgo del Grupo Parlamentario del PAN en el Senado de la República

El reloj marcaba las 11 con 58 de la noche, el pasado viernes 14 de diciembre, cuando Martha Érika Alonso Hidalgo alzó su brazo derecho y comenzó a pronunciar la fórmula establecida por la Constitución de Puebla para que, quien ha recibido el mandato popular, se convierta oficialmente en titular del Poder Ejecutivo de dicha entidad. Tan sólo 10 días después, un giro trágico del destino puso fin a su mandato.

El accidente aéreo que segó su vida también puso fin a la carrera de su pareja, Rafael Moreno Valle, ex gobernador de la misma entidad y quien apenas el 22 de noviembre pasado había ascendido al liderazgo del Grupo Parlamentario del PAN en el Senado de la República.

Siete días antes de asumir como gobernadora, Alonso Hidalgo había salido airosa del prolongado y ríspido proceso post electoral que mantuvo en suspenso, durante 159 días, no sólo a la sociedad poblana sino a todo el país, ante la posibilidad de anulación de los comicios, luego que la misma noche del 1 de julio pasado su principal rival, Miguel Barbosa Huerta, gritara “fraude” al conocerse los resultados del conteo rápido.

La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación zanjó la disputa el 7 de diciembre cuando, en votación dividida de cuatro votos contra tres, ratificó los resultados oficiales y reconoció el triunfo de Alonso Hidalgo.

La sentencia, sin embargo, no llevó la paz al terreno de la política poblana. El 10 de diciembre, el presidente de la Mesa Directiva del Congreso de Puebla, José Juan Espinosa Torres, anunció la cancelación de las sesiones del pleno del Congreso, condicionando su reanudación a la instalación de una “mesa de diálogo” en la Ciudad de México, con la entonces mandataria electa.

La confrontación con el Congreso obligó a tomar un atajo para que Alonso Hidalgo asumiera el cargo: la noche del 14 de diciembre se citó a una sesión extraordinaria del Poder Judicial y fue ante los integrantes del mismo que la nueva mandataria rindió protesta.

Un matrimonio de éxito

El 2018 fue para los Moreno Alonso un año de victorias. Si bien el ex mandatario poblano fracasó en su intento por hacerse con la candidatura presidencial del PAN (anunció su retiro de la contienda interna el 7 de enero), capturó el sexto lugar en la lista de representación proporcional del PAN al Senado, lo que le garantizó un lugar en la Cámara Alta.

Adicionalmente, de acuerdo con los trascendidos del momento, la disciplina partidista de Moreno Valle fue “premiada” con la nominación de su esposa como candidata al Gobierno de Puebla, misma que se anunció el 23 de enero en medio de tensiones internas.

Más aún: al triunfo de Marko Cortés como nuevo dirigente nacional del PAN, Rafael Moreno Valle desplazó a Damián Cepeda como líder de la bancada de Acción Nacional en el Senado.

Nadie lo pondría en duda: el 2018 había sido un año redondo para la pareja. Alonso Hidalgo sería la primera mujer en gobernar su entidad natal y durante casi todo su período como mandataria sería respaldada desde el Senado por su esposo, convertido en una de las figuras más importantes del panismo nacional.

Un tuit del presidente Andrés Manuel López Obrador, publicado a las 4 de la tarde con 33 minutos de este 24 de diciembre, anunciaría el fin de la historia de éxitos de los Moreno Alonso. El tuit daba cuenta del desplome del helicóptero en que ambos viajaban y especulaba con su posible deceso.

Poco más de una hora después, a las 5 con 42, el mandatariopublicaría un nuevo tuit confirmando los hechos y ofreciendo sus condolencias a la familia de los malogrados políticos.

Todavía faltaban siete horas para que se completaran los primeros diez días del gobierno de Martha Érika.