No es la primera vez que los disidentes Marín y Velázquez retienen pagos

Más de 20 mil cooperativistas de La Cruz Azul enfrentan el riesgo, en plena pandemia, de no contar con sus medicamentos debido a que los usurpadores Antonio Marín Gutiérrez y Víctor Manuel Velázquez Rangel, dejaron de pagar a los proveedores farmacéuticos.

La falsa disidencia que mantiene secuestrado el control financiero de la cooperativa La Cruz Azul, que encabezan Marín y Velázquez, desde hace tres meses no ha liquidado los pagos correspondientes al Centro Comercial Cruz Azul (CECOM).

La CECOM es una rama de la Cooperativa encargada de proveer servicios médicos a sus trabajadores y familiares, por lo que esta situación afecta directamente a los derechohabientes de Lagunas, Oaxaca, Hidalgo y Ciudad de México.

El adeudo asciende a 30 millones de pesos, y aunque integrantes de la Cooperativa han solicitado se hagan los depósitos correspondientes, éstos no han sido liquidados a un total de nueve farmacias.

Los cooperativistas advirtieron que esta suspensión de pagos afecta al menos a 20 mil derechohabientes, y el suministro de las farmacias podría colapsar de no remediarse la situación. Señalaron que “el tema de salud no debe ser un elemento que se involucre en conflictos internos de la Cruz Azul”. 

Los robos de Marín y Velázquez

No es la primera vez que los disidentes Marín y Velázquez retienen pagos. El año pasado la compañía siderúrgica alemana ThyssenKrupp, denunció adeudos por más de 20 millones de dólares por contratos desarrollados en las plantas de Hidalgo y Oaxaca de la Cooperativa.

En esa ocasión el corporativo alemán difundió una carta desglosando los servicios de tres contratos no liquidados, dos realizados en Lagunas, Oaxaca, y uno en Hidalgo, por suministro de maquinaria, equipos, ingeniería, servicios de supervisión, montajes eléctricos y mecánicos, entre otros.

José Antonio Marín Gutiérrez y Víctor Manuel Velázquez Rangel, cabe señalar, administran sin bases legales ni jurídicas el patrimonio colectivo de la mayoría de los socios de la Cooperativa, quienes han denunciado acoso laboral, secuestro de sueldos y violencia.