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Esa malformación cerebral se convirtió en epidemia en Brasil desde el año pasado, en forma simultánea a la aparición en el país del virus del Zika

Sao Paulo. La mayoría de los brasileños desaprueba el aborto aún cuando se haya confirmado que el feto padece microcefalia, según un estudio del Instituto Datafolha divulgado hoy.

Según los datos, el 58 por ciento de los entrevistados no aprueba la realización de un aborto aún cuando la embarazada haya sido infectada por el virus del Zika, del que se investiga si está relacionado con la epidemia de microcefalia que se ha registrado en Brasil.

En este caso, el 32 por ciento defiende que la mujer pueda abortar y el 10 por ciento no emitió opinión.

Asimismo, el 51 por ciento de los encuestados considera que la mujer tampoco debe abortar aún cuando se haya confirmado que el bebé nacerá con microcefalia. Defienden la posibilidad de abortar en este caso el 39 por ciento de los entrevistados.

Esa malformación cerebral se convirtió en epidemia en Brasil desde el año pasado, en forma simultánea a la aparición en el país del virus del Zika. Al menos 40 países latinoamericanos también sufren desde el año pasado el brote de zika, y algunos un aumento de casos de microcefalia.

Los especialistas investigan la relación entre el virus y la malformación cerebral, que afecta el sistema nervioso del bebé y deja secuelas para toda la vida.

En Brasil, el Ministerio de Salud confirma dicha asociación, al tiempo que la Organización Mundial de Salud aún aguarda nuevos estudios para ratificarla.

El estallido de la epidemia de microcefalia reavivó en Brasil la polémica sobre la legalización del aborto. Según la legislación vigente, solo se puede recurrir a esa práctica en tres situaciones: cuando la madre corre riesgo de muerte, cuando el embarazo es fruto de una violación y cuando el bebé no tiene cerebro.

La ONU sugirió a los países latinoamericanos que revisen sus respectivas legislaciones para facilitar la práctica del aborto, ante el avance del zika.

Pese a la recomendación, el ministro de Salud de Brasil, Marcelo Castro, rechazó de plano esa posibilidad.

"La posición del Ministerio de Salud es inequívoca; es la posición en defensa de la ley. Somos agentes públicos y no podemos defender otra cosa que no sea el cumplimiento estricto de la ley. La legislación brasileña sólo permite el aborto en tres situaciones, que no incluyen esa (la microcefalia)", dijo Castro.