Especial
Messi y Neymar salieron mal de la Copa América y los ecos todavía duran.

Barcelona, España.- Tras una Copa América llena de amargura, Lionel Messi y Neymar regresaron al "mundo ideal" que le ofrece el Barcelona, un entorno lleno de aplausos, admiración, goles y promesas de triunfo.

El argentino y el brasileño comprobaron el miércoles la diferencia entre lo que sacaron de Chile y lo que encontraron en Barcelona. Enormes diferencias en apenas una noche.

Messi y Neymar salieron mal de la Copa América y los ecos todavía duran. Mientras el argentino continúa soportando críticas por su eventual falta de liderazgo y su rendimiento con la albiceleste durante el torneo, al brasileño también le pitan los oídos por su temprana salida del torneo tras un enfrentamiento con jugadores colombianos, que dejó a su equipo sin su referente.

Así, y conociendo su personalidad, no pudo sorprender que Messi decidiera acortar sus vacaciones para regresar antes de tiempo al trabajo de pretemporada con el Barcelona. El argentino sólo consigue olvidar decepciones tocando nuevamente la pelota.

Tanto Messi como Neymar debutaron el miércoles en la pretemporada con actuaciones que no pasaron inadvertidas. La Roma sucumbió por 3-0 con un gol del argentino y otro del brasileño, más un tercero de Ivan Rakitic, y los hinchas se rompieron las manos aplaudiendo a los astros durante la hora que estuvieron en el campo.

"Supermessi", tituló "Sport" tras la actuación estelar de la gran estrella. "Con Messi y Neymar es otra cosa", añadió "Mundo Deportivo".

"El Barça muerde con Messi", destacó "As", mientras "El País" comentó que "el equipo azulgrana olvida en el Gamper los problemas defensivos de la pretemporada y descompone al Roma gracias al fútbol de salón de sus tres delanteros universales", refiriéndose a Luis Suárez, Neymar y Messi.

Lo cierto es que no sólo disfrutan los jugadores a nivel personal, sino que es el propio equipo el que se beneficia del entorno relajado que viven sus estrellas.

Después de una pretemporada discreta, con pocos goles y numerosos errores colectivos en defensa, el Barcelona recuperó de pronto una versión que se identifica con aquella que consiguió el "triplete" -Liga de Campeones, Liga española y Copa del rey- la pasada temporada.

Agarrado a su poderoso "tridente", el equipo de Luis Enrique se reencontró ante la Roma con constantes vitales como la presión en campo contrario, las combinaciones rápidas, las llegadas de los laterales y, en definitiva, el gobierno del partido.

El Barcelona arrancará el próximo martes la temporada oficial con la disputa de la Supercopa de Europa ante el Sevilla, y parece que lo hará con la máquina a punto. El regreso de Messi y Neymar a su entorno más apacible así lo sugiere.

Por Alberto Bravo/DPA