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En Texas se han observado largas filas en los puestos de vacunación, donde la mayoría de personas son mexicanas; en redes sociales algunos han presumido que ya recibieron la dosis de Pfizer en ese país

Ciudadanos mexicanos están viajando a Estados Unidos para vacunarse contra el covid-19 en ciudades fronterizas. Están popularizando así, el turismo de vacunación entre quienes tienen la capacidad económica de trasladarse y radicar en ese país el tiempo en el que reciben ambas dosis o entre quienes viven en la zona fronteriza y pueden cruzar legalmente.

Sin necesidad de ser residentes o tener la doble nacionalidad, algunas personas con familiares o propiedades en ese país y hasta quienes se organizaron unas vacaciones largas allá, están aprovechando para vacunarse ante la falta de certeza del Plan de Vacunación Nacional en México.

En Texas, California y hasta en Florida, se ha documentado el turismo de vacunación. En los módulos de vacunación de ciudades como McAllen, San Antonio, Houston o El Paso, en Texas, se han observado largas filas, en las que la mayoría son mexicanos.

En redes sociales, mexicanos comparten los requisitos por estado para poderse vacunar en Estados Unidos. Algunos comentarios refieren que sólo es posible vacunarse si se trata de personal de salud, pacientes de algún hospital o adultos mayores. Otros indican que al registrarse les pedirán demostrar que cuentan con una propiedad en ese país.

Otros dicen que, simplemente por estar varios días haciendo fila, lograron vacunarse.

En Texas, el destino más popular del turismo de vacunación, el Departamento de Servicios de Salud informó que las vacunas están disponibles para trabajadores primarios del sector salud, mayores de 65 años o quienes tengan más de 16 años y padezcan enfermedades crónicas, así como para mujeres embarazadas, sin importar nacionalidad o estatus migratorio.

En redes sociales se ha invitado a detener el turismo de vacunación, pues en caso de que se soliciten mayores requisitos podrían verse afectados los migrantes indocumentados o personas vulnerables en Estados Unidos.