“”El baile de los 41” es la película indispensable del momento y nos brinda la oportunidad de hacer la reflexión: ¿de verdad las cosas han cambiado y vivimos en un mundo más tolerante y diverso? Yo tengo mis dudas.”
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1.- El pasado 12 de mayo se estrenó en Netflix una película basada en la vida real. Se trata de una historia que ocurrió hace 120 años pero que, debido al machismo, la homofobia e intolerancia que seguimos viviendo en México, se siente asombrosamente actual. Me refiero a “El baile de los 41”, cinta mexicana dirigida por David Pablos, escrita por Mónika Revilla y protagonizada por Alfonso Herrera y Emiliano Zurita. Esta producción se basa en uno de los capítulos más oscuros y represivos de la historia de la Ciudad de México.
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2.- El 17 de noviembre de 1901 se llevó a cabo una redada por parte de la policía, en una residencia rentada en la entonces lejana colonia Tabacalera de la Ciudad de México. En ese lugar se estaba llevando a cabo una fiesta en la que sólo había hombres, 21 de ellos vestidos como mujeres y los otros 21 vestidos como hombres. La mayoría de los asistentes pertenecía a la clase alta y algunos de ellos eran trabajadores sexuales. Sin embargo, lo más grave para la época fue la presencia en ese baile de Ignacio de la Torre y Mier.
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3.- Se trataba de un empresario mexicano quien también se dedicaba a la política y en ese momento contaba con 35 años de edad. Además, estaba casado desde 1888 con Amada Díaz quien era –ni más ni menos– una de las hijas favoritas del presidente de México, el general Porfirio Díaz. Amanda había sido la primera de sus vástagos y nació fuera del matrimonio, producto de la relación de Díaz con una indígena del estado de Guerrero llamada Rafaela Quiñones. Debido a esto, Amada era físicamente muy diferente a sus hermanos.
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4.- Al poner aquí los antecedentes de la trama, en realidad no estoy haciendo ningún tipo de “spoiler” de la película arriba mencionada. Todo esto es historia conocida. Incluso, si se buscan en internet las planas de la prensa de la época donde se da cuenta del famoso baile, fácilmente se encontrarán crudos titulares como “Los 41 maricones; muy chulos y coquetones”. Además de textos del calibre de: “Al saberse la noticia...se censura la conducta de dichos individuos. No damos a nuestros lectores más detalles por ser en sumo grado asquerosos”.
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5.- En realidad, no había nada de “asqueroso”. Sólo eran hombres portando divinos vestidos de la Belle Époque y gozando de la compañía de otros varones. Pero la intolerante sociedad de la época no quería ver nada de eso. Y todo esto dio lugar a una de las mejores películas de la presente temporada. Con bellísimas locaciones en la Ciudad de México y Guadalajara que incluyen la imponente Casa Rivas Mercado y el Teatro Degollado (inaugurado por Porfirio Díaz, por cierto) la historia se desarrolla con precisión y elegancia.
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6.- Por su parte la actuación de Alfonso Herrera, que interpreta a Ignacio de la Torre y Mier y a quien los grandes públicos conocieron como “el guapo de RBD”, es extraordinaria. Contenido y digno con la actitud de un caballero elegante de 1901; en ningún momento parece un “chavo del Siglo XXI”. Su interés amoroso en la película es Evaristo Rivas muy bien interpretado por Emiliano Zurita, el hijo menor de Humberto Zurita y Christian Bach. Ambos hacen una química perfecta y proyectan todo el tiempo la inmensa frustración de no poder vivir su amor a plenitud.
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7.- Mención aparte merece Mabel Cadena, exquisita actriz de rasgos autóctonos que hace un intenso contraste con la pareja de hombres pálidos de ojos claros. Su actuación es rotunda y sólida, mostrando la seguridad de ser la hija favorita del presidente y, al mismo tiempo, paralizada de rabia por la falta de amor a la que la condenan su claustrofóbico matrimonio y las circunstancias imperantes. “El baile de los 41” es la película indispensable del momento y nos brinda la oportunidad de hacer la reflexión: ¿de verdad las cosas han cambiado y vivimos en un mundo más tolerante y diverso? Yo tengo mis dudas.