Foto: Netflix
La nueva serie de Netflix es un producto que debería funcionar mucho mejor, pero tiene suficiente material para dar de qué hablar y entretener un rato

Calificación: 7 de 10


Netflix es el jefe de jefes. Controlan todo el mercado de lo audiovisual y trafican con cuanta serie y película se meta en su camino. Producen más que cualquier televisora y dicen que tienen más dinero que toda su competencia. Ellos pueden hacer una narcoserie si les da la gana y importa poco si le va bien o mal. Así que en lugar de crear una cuarta temporada de “Narcos”, serie original de Netflix enfocada en la historia del narcotráfico en Colombia, decidieron crear un programa individual llamado “Narcos: México”, porque claro que este país requiere contar su propia historia al respecto. 

Vendiéndola como “el origen de la guerra contra el narco”, se mete en terreno del lugar común hasta el fondo: un poderoso líder criminal, un agente de la ley empeñado en atraparlo. Y las drogas y los balazos y la sangre y la familia. Hemos visto esta historia miles de veces, ¿tiene algo de particular este programa? No mucho, pero hay que confesar que hay momentos rescatables y entretenidos.

A lo largo de 10 episodios, se centra en la llegada de Miguel Ángel Félix Gallardo (Diego Luna) a Guadalajara, donde junto a Rafael Caro Quintero (Tenoch Huerta) y Don Neto Fonseca (Joaquín Cosío), se dedican a unir organizaciones criminales para construir un enorme imperio del tráfico de la marihuana en México. Es el nacimiento de El Padrino, El Jefe de Jefes, quien tiene que lidiar con la arrogancia de su competencia, sobornar altas esferas del poder y eliminar de forma sanguinaria a todos los obstáculos que se metan en su camino. 

Mientras tanto, el agente mexico-estadounidense de la DEA, Enrique “Kiki” Camarena (Michael Peña), llega a Guadalajara con la esperanza de hacer un gran trabajo y atrapar a muchos criminales. Para su infortunio, descubre que el narco está metido en todos lados y tienen un control casi absoluto de las autoridades, haciendo de su labor una simple pantalla que en realidad no sirve ni quiere atacar a fondo el problema.

Ah, las narcoseries, nuestro pan de cada día. El crimen organizado ha sido inspiración para infinidad de productos televisivos y son siempre un gran atractivo, sobre todo cuando rostros de grandes actores o nombres de afamados cineastas se encuentran detrás. Es la clásica historia de policías contra ladrones. Nos hemos metido hasta la cocina de la mafia con “Los Soprano” y hemos visto la lucha de los agentes por acabar con un mal social en “The Wire”. En años más recientes nos llegó la aclamada “Breaking Bad”, que hoy sigue viva gracias a la casi igual de exitosa “Better Call Saul”, la cual ha mantenido vigentes a los capos traficantes del sur de Estados Unidos. Es muy exagerado comprar “Narcos: México” con aquellos tres nombres, los pesos pesados de las series sobre el crimen y quizá unas de las mejores que se hayan hecho en la historia sobre cualquier tema. Tal vez lo que quiero decir es que hemos visto muchos enfoques de este subgénero y creo que ya vimos lo mejor que teníamos que ver al respecto.

“Narcos: México” es, entonces, un producto menor, que viene más bien por consecuencia de la ola popular de programas (todavía menores) como “El Cartel de los Sapos” y “El Señor de los Cielos”.  Pero claro que también es una exageración irnos hacia el otro extremo, esta nueva serie tampoco es tan mala. Lo que es verdad es que están jugando en terreno inestable, digamos, un campo de amapola que sabemos que sea como sea se va a vender bien, no importa mucho su calidad. Su mayor peligro: perderse entre lo genérico y, como dije antes, una historia que ya hemos visto muchas veces. Hay que decirlo: el narco ya es un lugar común, un cliché que necesita hacerse con un giro, con algo que lo distinga del resto, ya sea en forma o fondo. No es suficiente distinción trasladar la misma historia cambiando de país y de nombres.

La principal razón por la que vamos a ver esta serie es por ver la palabra “México”. Básicamente el morbo de ver nombres de personajes que conocemos en la vida real. El Jefe de Jefes, Caro Quintero y una versión apenas naciente de El Chapo. No por nada la serie de Luis Miguel tuvo un descomunal éxito: queremos saber todo el chisme, todo lo que hay detrás de figuras publicas a las que sólo tenemos acceso por medio de TV Notas, o bien (en el caso del narco) la nota roja. Son las ganas de meternos a husmear en vidas ajenas. Es así de sencillo, no nos engañemos. Mientras vemos “Narcos: México” estamos pensando en a quién representan todos en la vida real y la mayoría corrimos a googlear algunos nombres apenas terminado el primer capítulo. Pero volvamos a la cuestión de la calidad, “Narcos” está en algún limbo, flotando entre “Breaking Bad” y “El Señor de los Cielos”. Sus realizadores saben lo que hacen, sus actores son bastante decentes y tampoco hay que negar que se puede hacer algo bueno con la historia que deciden contar.

Diego Luna nunca me ha parecido un pésimo actor, me parece que aquí cumple de forma decente con el papel protagónico, aunque podría entender cierta molestia, dado que carga con todo el peso y tampoco es algo extraordinario ni nos sorprende de ninguna manera. 

De hecho nadie, aunque todos son buenos. Quizá los únicos que aportan un poquito más son Tenoch Huerta y Michael Peña, que apenas por un pelito muestran un talento mucho más grande que podría explotarse en otro momento. Luego están los nombres de quienes están detrás, específicamente los directores de los capítulos, los cuales nos ayudan a entender mucho mejor la calidad de lo que vemos. Primero está Josef Kubota Wladyka, quien había trabajado en la versión colombiana de esta historia. Luego Andrés Baiz, que igual estuvo ahí, pero también hizo capítulos de “El Cartel de los Sapos” y “Metástasis”, así es, la versión en español de “Breaking Bad”.

Por último, tenemos a dos de los mejores directores quizá no sólo de México: Amat Escalante y Alonso Ruizpalacios, que dirigen dos episodios cada uno. Y así queda “Narcos: México”, una serie buena, que entretiene y con algunos breves momentos de grandeza que nunca consolidan el producto en su totalidad. En otras palabras: no es una mala serie, pero tampoco hace nada que no hayan hecho ya mejor otros. Las narcoseries son muy populares, no lo vamos a negar, pero esta tiene potencial para mejorar bastante. Si hay segunda temporada (seguro sí la habrá), esperamos que así sea.

El Dato
Creadores: Carlo Bernard y Doug Miro
Productora: Netflix
Elenco: Diego Luna, Michael Peña, Joaquín Cosío, Tenoch Huerta, Alfonso Dosal, Ernesto Alterio, Gerardo Taracena, José María Yazpik, Teresa Ruiz
Género: Drama
Temporada: 1
Episodios: 10