El vocalista de Bronco asegura que Frida Sofía lo quiso enfrentar, que estab en condiciones extrañas y el prefirió retirarse, pero fue su "seguridad personal, mi Chiquis de oro" quien salió en su defensa

Entre la controversia entre Chiquis Rivera Frida Sofía hay un tercero en discordia, se trata de Lupe Esparza, quien terminó hablando del pleito entre Frida y La Chiquis porque la segunda defendió al vocalista de Bronco cuando Frida lo increpó en el bar de un hotel luego de los premios de la Radio en Estados Unidos.     

Cuando se subió el video de Frida gritándole a Chiquis el rumor fue que la hija de Jenni Rivera había defendido a la agrupación porque la hija de Alejandra Guzmán no los había reconocido en la alfombra del evento y no los había entrevistado porque no conocía su trayectoria. 

Ahora fue el propio grupo Bronco comandados por Lupe Esparza el que dio su versión de los hechos al programa Ventaneando: Esparza aseguró que el pleito surgió por una tontería, pero reconoció que “su Chiquis de oro” lo defendió y, al hablar de Frida Sofía, dijo: “Estoy seguro de que no conoce mi trayectoria, pero tampoco era ese el caso”.

El cantante le platicó a Pati Chapoy del programa Ventaneando que Frida Sofía se sentó en la mesa del bar del hotel  atrás de él y le tocó el cabello, algo que lo hizo voltear y le preguntó a Frida Sofía qué pasaba.

“No la conozco mucho (…) Estaba en condiciones muy raras”, refirió el cantante al contra que, en la conversación, Frida Sofía lo cuestionó por una supuesta trenza de color azul, él le dijo que lo estaba confundiendo, pero cuando uno de sus hijos le avisaron que se trataba de Frida Sofía, la hija de la rockera mexicana Alejandra Guzmán y entonces Esparza se levantó y le fue a pedir disculpas, pero ella actuó de forma grosera y lo increpó dicéndole que seguramente así trataba a sus fans y a la gente que se acercaba con él.

Fue después de que Lupe Esparza fue enfrentado con Frida cuando La Chquis salió en su defensa y le pidió que lo respetara porque tenía una gran trayectoria, una situación ante la cual Frida también enfrentó a la hija de Jenni y ambas se hicieron de palabras, pues Frida tenía unas copas de más y por eso no aguantó el comentario y comenzó a hacerle señas además de decirle algunas groserías.