Apoyo. El director Manuel Huizar aseguró que el álbum es una colaboración multidisciplinaria y con talento coahuilense.
La Orquesta Nacional de Jazz de México lanzó este álbum con composiciones originales, inspiradas en la música tradicional de distintas regiones del país

Imagina un son huasteco, un son jarocho o una polka norteña con un toque de lo que Miles Davis, John Coltrane o Duke Ellington trajeron a la música; una fusión entre los elementos de lo tradicional mexicano y el estilo del más rico jazz.

Esto es lo que la Orquesta Nacional de Jazz de México hizo en su nuevo álbum, la Suite Mexicana, que distribuyen de manera física desde finales del 2019 y este pasado viernes lanzaron a través de los principales servicios de streaming del mundo.

“Es una suite de cinco movimientos para orquesta de jazz y arpa como solista”, comentó Manuel Huizar, director general de la ONJM, en entrevista con VANGUARDIA, “cada movimiento está ligado a un poema en lengua indígena”.

El disco se trata también de una colaboración multidisciplinaria, pues cuenta con la participación del arpista lagunero, premiado internacionalmente, César Secundino, así como dos compositores, Tonatiúh Vázquez y Carlos Zambrano, y cinco autores de cada uno de los poemas que acompañan a las piezas, inspiradas a su vez en el son huasteco, el son istmeño, el son jarocho, la polka y el huapango norteño y el son chiapaneco, con una pieza extra que se trata de una interpretación de la canción tradicional La Llorona, todo esto ilustrado por el artista Saner.

Invención. La Orquesta creó una fusión entre lo tradicional mexicano y lo más clásico del jazz.

Muchos de los músicos que están en la orquesta ya tuvieron una formación fuera del país y técnicamente están muy bien resueltos y con este disco logramos juntarlos a todos y desarrollamos un disco que es de calidad mundial”, agregó sobre la producción.

Señaló que para la orquesta se estaba volviendo importar crear su propia música y descubrir su propio sonido. Tras años interpretando el repertorio clásico del jazz norteamericano, con algunas excepciones, encontraron en este proyecto el camino a seguir.

Recuerda que encontraron expresiones del jazz únicas en otras partes del mundo, gestadas desde esos contextos y que para ellos resultaban interesantes, sí, pero también difícil de escuchar y de apreciar. Fue con esta idea que desarrollaron este álbum, basado en la cultura mexicana y que a su vez representara un reto único para la apreciación estética y la interpretación de músicos de jazz alrededor del globo.

“Platicaba con varios amigos que han estado en muchas partes del mundo”, expresó, “para nosotros es difícil tocar los tambores batá pero para ellos es difícil tocar huapangos o son jarochos”.

“Y justo es con lo que creces”, agregó, “una pieza del disco, que creo que es la más exótica, es la polka norteña. Imagínate una polka norteña con jazz, con una orquesta. Eso es algo que según yo no se había hecho, con músicos de este nivel y un arreglo específico. Haz de cuenta que estás escuchando una polka así, de pueblo, y de repente entran unos solos tipo Miles Davis”.

Recalcó que le darán seguimiento a este estilo y seguirán experimentando en el área. Además, esperan poder darle difusión al disco y llevar a cabo una gira por Europa, Estados Unidos y México, celebrando este trabajo en el que destaca Coahuila y el jazz.