Archivo
Durante el encuentro, se discute una estrategia para combatir el extremismo islámico en Siria, y toda la crisis que se vive mundialmente

El plenario de la Asamblea General de Naciones Unidas inició el día de hoy de manera oficial en medio de la mayor crisis humanitaria que esta organización haya enfrentado jamás en sus 70 años de vida.

Con la participación programada de más de 160 jefes de Estado y de gobierno, la Asamblea General arrancó su primera jornada con intervenciones de jefes de Estado de cuatro de las potencias mundiales representadas en el Consejo de Seguridad: Estados Unidos, Rusia, China y Francia.

Este día intervendrán además los jefes de Estado de Irán y de Cuba, considerados apenas en la Asamblea General anterior como gobiernos opuestos a los intereses de las potencias occidentales y que, con acuerdos recientes forjados con Estados Unidos, han cambiado sus perspectivas.

Esta deslumbrante pasarela de líderes intervendrá bajo un contexto crítico. Más de 60 millones de personas que han sido desplazadas de sus lugares de origen por la violencia, lo que constituye la mayor cifra de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial.

El secretario general de la Organización, Ban Ki-moon aseguró que "Cien millones de personas requieren de asistencia humanitaria, y al menos 60 millones han sido forzadas a huir de sus hogares o de sus países".