Organizaciones humanitarias estiman en 130 las víctimas del naufragio, después de que el pasado jueves el barco Ocean Viking, de la ONG SOS Méditerranée, llegó a la zona, convertida en “un mar de cadáveres”. ESPECIAL
Las declaraciones vienen tras la muerte de 130 migrantes en un último naufragio ocurrido en el Mediterráneo Central

ROMA, ITA.- El papa Francisco aseguró ayer que es “el momento de la vergüenza” tras la muerte de 130 migrantes en un último naufragio ocurrido en el Mediterráneo Central después de que durante dos días varias organizaciones humanitarias solicitaran ayuda a los Estados para poder salvarlos.

“Eran personas, seres humanos y durante dos días han estado implorando en vano una ayuda que no ha llegado”, dijo el pontífice, que pidió que se rece por ellos, pero también “por aquellos que pueden ayudar y prefieren mirar hacia otra parte”.

Organizaciones humanitarias estiman en 130 las víctimas del naufragio, después de que el pasado jueves el barco Ocean Viking, de la ONG SOS Méditerranée, llegó a la zona, convertida en “un mar de cadáveres”, alertada por “Alarm Phone”, un servicio telefónico de ayuda a los inmigrantes.

Durante dos días, los que la embarcación con los migrantes estuvo a la deriva, SOS Méditerranée pidió a las autoridades de los países del Mediterráneo que enviaran barcos para rescatarlos, pero ninguno respondió a las llamadas de socorro, denunció el jueves la Organización Mundial para las Migraciones (OIM).