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El nuevo coronavirus apareció a finales de 2019 y desde entonces ha contagiado a más de 400 000 personas en el mundo. La OMS aclara que los canes no son portadores de la enfermedad

La pandemia del COVID-19 ha hecho que decenas de países tomen las medidas más severas de aislamiento social para evitar la propagación. La información que se deja ver en redes sociales con respecto a la enfermedad no siempre es la más acertada.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene una tarea constante en la divulgación a la población sobre cómo actúa este nuevo virus, cómo se transmite y cómo prevenir infecciones, a través de sus boletines u otros medios.

Mucho se ha dicho sobre el brote se origen del virus que inició en Wuhan, China.

Según la principal hipótesis, el virus mutó y saltó de los animales a las personas. Dicha información está poniendo en alerta a los propietarios de animales de compañía, algo que la autoridad sanitaria ha querido atajar.

Hasta el momento no hay evidencia de que animales de compañía como perros o gatos puedan estar infectados por el virus y puedan transmitirlo. Sin embargo, no han dejado de advertir que siempre es una buena idea lavarse las manos con agua y jabón después del contacto con las mascotas.

El origen del animal de los coronavirus viene de tiempos pasados. Un caso notable es el SARS-CoV debido a que se transmitió desde civetas a humanos en China en 2002.

Otro episodio en torno a los animales se evidenció con la aparición del MERS-CoV de camellos y dromedarios a humanos en Arabia Saudita en 2012, reseñó el portal Animal Health.

El organismo internacional recordó que varios coronavirus conocidos circulan en animales, sin haber infectado a los humanos. “A medida que la vigilancia mejora en todo el mundo, es probable que se identifiquen más coronavirus”, indicó.