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En cada partido es ya más evidente la falta de movilidad y certeza en su pases del quarterback veterano de los Chargers

MÉXICO.- A unos cuantos días de cumplir 38 años, 19 para ser exactos, y en la última temporada de su contrato con los Chargers de Los Ángeles, Philip Rivers atraviesa un momento aciago.

El quarterback ha lanzado siete intercepciones en sus últimos dos partidos. Su equipo perdió ante Kansas City por 24-17 ante miles de aficionados mexicanos que se dieron cita la noche del lunes en el Estadio Azteca para ver a uno de los quarterbacks más veteranos de la NFL.

Perteneciente al mismo draft del que salieron Ben Roethlisberger y Eli Manning, es el único que no cuenta con un anillo de Super Bowl. Afronta un futuro incierto. Podría negociar un nuevo contrato con los Chargers, firmar con otra franquicia o quizás retirarse para pasar más tiempo con sus ocho hijos y esposa.

“No tengo el lujo para pensar en Philip, el futuro y su contrato”, comentó el entrenador Anthony Lynn luego del juego contra los Chiefs. “Al término de la temporada eso se solucionará solo. Por ahora tratamos de terminar bien la temporada”, agregó.

Con su quinta derrota en siete encuentros y una foja de 4-7, las esperanzas de los Chargers de acceder a la postemporada son casi que nulas, con lo que Rivers ve desvanecerse otra oportunidad de conseguir el esquivo primer título.

En lo que va de la campaña, el quarterback ha sufrido 14 intercepciones. También registró su derrota número 61 por siete o menos puntos de su carrera, la mayor cantidad para cualquier mariscal titular. Todas las siete derrotas de los Chargers esta temporada han sido por siete puntos o menos.

Tan sólo en el partido más reciente vio interceptados cuatro de sus envíos, con el último cuando los Chargers estaban a punto de anotar en los segundos finales del encuentro. Fue la primera vez que registra esa cantidad de intercepciones en un juego desde noviembre de 2016.

“Salió y dio todo”, dijo Lynn sobre el quarterback. “Cometió algunos errores y él lo entiende. Es un veterano de 16 años. Sabe cuando juega bien y cuando lo hace mal. Pienso que hizo algunas cosas bien”.

Con “Big Ben” fuera de actividad con los Steelers de Pittsburgh tras someterse a una cirugía por una lesión en el codo derecho, y con Eli Manning relegado a la banca de los Giants de Nueva York tras dos derrotas al iniciar la campaña, Rivers es el único de los seleccionados en la primera ronda del draft de 2004 que continúa en el emparrillado, y el único que no ha podido ganar un Super Bowl.

En un escenario con pocas posibilidades de llegar a postemporada, Rivers afronta un momento clave en el que decidirá si seguir en la NFL.

“Simplemente sigues luchando… Sigues jugando. Nunca sabes lo que puede pasar”, señaló Rivers el lunes. “Es la belleza de este juego”.