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La idea de una reunión bilateral fue descartada rápidamente por el gobierno de Rajoy

Berlín. El ex jefe del gobierno catalán, Carles Puigdemont, se mostró abierto a reunirse en Bruselas con el jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, para encontrar una solución política a la crisis abierta por su plan independentista, una posibilidad que Madrid descartó de inmediato y tachó de "ocurrencia".

"Sin ninguna duda lo aceptaría (un encuentro) y creo que se debería producir, encuentros, diálogo", señaló Puigdemont a la pregunta de si aceptaría reunirse con el mandatario conservador en la capital europea durante una entrevista emitida este viernes en la radio pública alemana Deutschlandfunk. "Estamos dispuestos a escuchar vuestra propuesta si escucháis la nuestra y sobre estas bases de reconocimiento mutuo quizás avanzamos y quizás encontramos un punto intermedio que nos convenza", añadió .

La idea de una reunión bilateral fue descartada rápidamente por el gobierno de Rajoy, que la consideró una "ocurrencia", en palabras del ministro de Exteriores, Alfonso Dastis. "Creo que Puigdemont con quien debe debatir es con el señor García Albiol, que es con quien se va a enfrentar en las urnas en las elecciones al Parlamento de Cataluña", señaló también el portavoz Íñigo Méndez de Vigo en alusión a Xavier García Albiol, candidato del Partido Popular de Rajoy en las elecciones del 21 de diciembre.

Puigdemont participará en los comicios como primer candidato de una lista denominada JuntsxCat (Juntos por Cataluña) que el ex president presentará mañana en Bélgica junto con algunos de los ex consejeros que lo acompañan en Bruselas y unos 90 miembros de la lista. Pugdemont rechazó haber huido de a justicia española, y aseguró viajo a Bélgica “en perfecta legalidad”, cuando todavía no había sido interpuesta ninguna demanda en su contra.

Puigdemont y los cuatro consejeros que lo acompañan son investigados en España por presuntos delitos de rebelión, sedición y malversación vinculados al plan independentista. Los cinco se entregaron a principios de mes a la justicia belga, que estudia su entrega a España en virtud de una orden europea de captura.